Bieber, sin mucha producción, conquista admiradoras en México

MEXICO (AP). Ni la limitada producción, las fallas de sonido o una reducida interacción con el público opacaron un ápice el entusiasmo de miles de jovencitas mexicanas que ovacionaron al ídolo adolescente Justin Bieber durante su primera presentación en la Ciudad de México.

El cantante pop logró cautivar a las cerca de 60.000 seguidoras en el recital ofrecido la noche del sábado en el Foro Sol de la capital mexicana.

Apenas sonaron los primeros acordes del tema "Love Me", y las "Beliebers", como se hacen llamar las admiradoras más fervientes del cantante _haciendo un juego de palabra "creyentes" en inglés_ inundaron el recinto con ensordecedores gritos.

"Hola, Mexico City", fueron las primeras palabras del intérprete, en el centro del escenario, antes de decir en inglés, "Bienvenidos a mi mundo. ¿Están listos para divertirse?"

El recital, en el que el grupo "Big Time Rush" fungió como "telonero", se extendió por una hora y media a lo largo de la cual Bieber interpretó una docena de temas, que incluyeron "Bigger", "Somebody to Love" y "One Time".

"Me siento muy contento esta noche y les voy a ofrecer un 'medley', y quiero que si se las saben las canten conmigo", expresó antes de dar paso a una interpretación de un par de baladas acompañado de una guitarra.

El espectáculo del intérprete de 17 años no ofreció pirotecnia en ningún momento y las tres pantallas con las que contó desplegaron un par de videos que mostraban al cantante durante su infancia y sus inicios musicales.

Bieber ofreció una buena dosis de pop e hizo gala de sus habilidades para el baile. Pero el verdadero hilo conductor del espectáculo fue su intento por conquistar a sus seguidoras, cuyas edades oscilaban entre los 5 y 15 años.

"No me había dado cuenta cuántas chicas lindas hay en México, pero lo que quiero saber es dónde están las chicas solteras Debe haber algunas chicas solas", expresó como preámbulo al tema "One less lonely girl".

La canción, de las más esperadas, desató gritos de envidia entre las asistentes cuando Bieber subió al escenario a una fanática, que sentada sobre un banco recibió un ramo de rosas mientras el cantante le cantaba al oído.

La melancolía fue cortada cuando las pantallas dieron paso a un ambiente urbano y el intérprete realizó su único cambio de vestuario para aparecer con un pantalón y chaleco de cuero negro que contrastaba con una playera roja y cantar "Somebody to love".

En uno de los pocos momentos en que entabló conversación con su público, el cantante agradeció a los que lo han apoyado y dio un mensaje a sus detractores.

"Los que ya vieron mi película, les quiero agradecer a cada uno y les pregunto: ¿se sienten inspirados?" exclamó, haciendo referencia a la cinta "Never say never", que documenta su ascenso a la fama y que da nombre al tema homónimo, que fue uno de los más coreados.

"Si alguien les dice que no pueden alcanzar sus sueños, ustedes nunca digan nunca", señaló.

La presentación osciló entre momentos de gritos explosivos y otros en los que las fans se deleitaban con la interpretación de temas como "That should be me" e "Eenie Meenie".

Uno de los más emotivos fue cuando los cinco bailarines y cuatro coristas dejaron el escenario y en su lugar apareció un piano que Bieber tocó para interpretar la melancólica "Down to Earth", que hizo que el recinto se inundara de un mar de luces, provenientes de los teléfonos de los asistentes.

En el clímax y última canción de la velada, el intérprete canadiense cantó "Baby", uno de sus más grandes éxitos, que logró cautivar a la audiencia y fue la más coreada.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada