Café Tacvba sigue haciendo música diferente tras 20 años

MEXICO (AP). Hace 20 años caía el muro de Berlín, la contaminación ambiental en todo el mundo alcanzaba uno de sus puntos más graves y Gloria Estefan se convirtió en la primera latina que logró acaparar las listas de éxitos en varios países simultáneamente en inglés y español.

En México las ondas radiales tocaban sin cesar a Juan Gabriel y José José, al tiempo en que nacía la banda Café Tacvba, compuesta por cuatro jóvenes capitalinos que solían ensayar en un garaje y que jamás imaginaron que lo que comenzaron casi como un experimento, los llevaría a recorrer el mundo y los mantendría unidos dos décadas después.

Rubén Albarrán (vocalista), Emanuel del Real (teclados) y los hermanos Joselo (guitarra) y Enrique Rangel (bajista) celebran este año su 20mo aniversario con una gira que abarcará 20 ciudades, con la que agradecerán al público el apoyo de la mejor manera que conocen: tocando y poniendo a saltar y cantar a sus seguidores.

"Creo que nos vamos a divertir mucho juntos", aseguró Albarrán, a quien incluso antes de hablar sobre lo que puede esperar el público del tour, se le dibuja una extensa sonrisa en el rostro revelando hoyuelos en sus mejillas.

"Vamos con canciones que hace mucho tiempo no tocábamos, vamos a tener algo de todos los discos y vamos a tomarnos todo nuestro tiempo en el escenario", agregó el vocalista.

La gira debía arrancar este jueves en El Salvador, pero debido al brote del virus A H1N1, todas las fechas de mayo se corrieron para julio y la presentación en Venezuela se cambió por otra en Paraguay.

La primera presentación será ahora el 3 de junio en Bolivia.

La forma de acceder a la música ya no es la de hace 20 años: no se compran casettes y el cd va perdiendo fuerza frente a la disponibilidad de música por internet.

Pero para los integrantes de Café Tacvba esto solo representa un cambio y no una crisis en la música como algunos artistas reclaman.

"Nosotros de alguna manera siempre hemos estado de algún modo al margen de los caprichos de la industria. Empezamos sin esperar que nadie nos contratara y cuando una disquera se unió a nosotros, seguimos con lo nuestro. Al final lo importante es tocar donde se pueda y si la música llega a través de Internet, por ahí será, pero siempre la vamos a distribuir", dijo Joselo en una entrevista con la AP en la capital de México.

De esos 20 años en los que han colaborado con Incubus, Celso Piña y más recientemente con Calle 13, de la mano del famoso productor multipremiado con el Oscar Gustavo Santaolalla, con cinco discos de estudio, varias recopilaciones de éxitos grabadas en directo, así como la creación de canciones para películas y homenajes a otros artistas y la conquista de múltiples premios, no cambiarían nada.

"Con cada cosa que decidimos como grupo tuvimos un aprendizaje. Ante cada cosa que iba sucediendo, fuimos creciendo", filosofó Joselo.

La razón de su éxito, que ha llamado la atención del New York Times y otras publicaciones, algunas de las cuales los califican como la mejor banda de rock de México, tal vez reside en ir probando diferentes fórmulas para hacer música, que en alguna ocasión describieron como un intermedio entre The Cure y Los Bukis.

En ocasiones cada uno aportaba un tema, con melodía y letra, que luego era retocado por el resto y otras veces llegaban a los ensayos sin ideas predeterminadas para ir componiendo sobre la marcha y así sacar un producto trabajado desde el inicio por todos.

"Hemos podido reinventarnos con la esperanza de ir encontrado nuevo métodos cada vez y nuevas formas de hacer música", indicó el vocalista.

Cuando tienen que identificar los momentos cumbres en su carrera cada uno menciona uno distinto. Para Joselo fue el lanzamiento del disco "Re" en 1994, que no tuvo mucho respaldo de la crítica en México, y en cambio le abrió las puertas en toda América Latina.

Albarrán no duda en señalar el momento más "emocionante" cuando en el 2005 el Zócalo _la plaza principal en el centro histórico de la capital de México_ quedó inundada por más de 150.000 personas que corearon sus canciones.

Emmanuel mira al horizonte para concluir que los momentos más importantes son todas y cada una de las veces que sube al escenario, la música lo invade y el público le devuelve la energía.

"El público tiene la facultad de regresarte lo que tú le otorgas de una manera más grande y más sorprendente", dijo el tecladista.

Pocas bandas de rock logran superar sus diferencias y permanecer unidas por 20 años. En México el Tri, y lo que antes se conocía como Caifanes y que hoy son Jaguares o los Enanitos Verdes en Argentina son algunos de esos pocos ejemplos.

Para desahogar impulsos creativos que no van acorde con el resto del grupo cada uno de los integrantes se ha involucrado en proyectos paralelos. Albarrán lanzó un disco inspirado en el nacimiento de su hijo en el que su colaboradora fue su esposa. Emmanuel ha trabajado como productor para Natalia Lafourcade y Furland, Joselo ha trabajado con la banda Oso y Quique con ¡Los odio!.

Como parte de la celebración de los "cafetas" se publicarán dos libros y se exhibirá un documental. Uno de los libros es una muestra gráfica hecha por Albarrán y un antiguo colaborador de la banda, Román Martínez.

La otra será una recopilación de varias entrevistas individuales, a cargo del escritor y crítico de música Enrique Blanc, quien anteriormente publicó un trabajo similar sobre Julieta Venegas y otro sobre Molotov.

El documental, mostrará aspectos de sus presentaciones en Japón, Sudamérica, Estados Unidos y España, y se exhibirá en los países en que consigan distribución pero aún están trabajando en la negociaciones al respecto.

Como los Rollings Stones, que en el inicio de su carrera a mediados de la década del 60 aseguraban que cuando tuvieran 60 años continuarían cantando, al preguntarles si también se imaginan con una trayectoria igual de larga, los integrantes se miran, se ríen y casi a coro contestan que sí.

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