Chavela Vargas prepara disco de poemas de García Lorca

MEXICO (AP). A sus 93 años, la legendaria Chavela Vargas trabaja en un nuevo disco de poemas del inmortal escritor español Federico García Lorca.

"Ahí vamos todavía, no tarda mucho, en menos de un mes (estará listo el disco)", dijo Vargas el sábado durante un homenaje realizado en un foro cultural de la capital mexicana.

La cantante, que ha grabado 80 discos a lo largo de su trayectoria, señaló que decidió retomar los poemas del español por la amistad que llevó con él.

"Lo amo, desde muy joven quería yo a Federico y viví en su casa en España. Hablaba muchas noches con él", relató.

Con plena lucidez, Vargas aseguró que "Romance de la pena negra" era su poema favorito y durante una breve charla con los medios recitó algunos versos de memoria.

Aunque no es muy partidaria de los homenajes, la intérprete aceptó acudir a éste debido, dijo, a que fue convocado por organizaciones civiles.

"Es un homenaje precioso, del pueblo, de mi gente", expresó la cantante, que fue deleitada con tangos, danzones, poemas y hasta una versión en rock de su famoso tema "Macorina".

Desde su silla de ruedas, con gafas obscuras y enfundada en una blusa amarilla y pantalón negro, Vargas agradeció las muestras del cariño del público y en ocasiones mandó besos.

Reconocida por su firme carácter, que la llevó a abrirse paso en el mundo musical, dominado por intérpretes masculinos, dijo no haber sentido temor durante la carrera que inició en 1960.

"No le tuve temor a nada porque a nadie le hice daño", aseguró con calma. "Siempre fui una vieja borracha", agregó sin evitar soltar una pequeña risa.

Venerada en ciertos círculos como la que se atrevió a desafiar la imponente cultura machista mexicana, dijo no temer ni a la misma muerte.

"¡No!", exclamó, al tiempo que señaló que imagina a la muerte "bellísima, como un descanso", y señaló que su deseo es que "En un río, en un lago lleno por ahí que me tiren ya después de muerta".

La intérprete de "La llorona", que en los albores de su carrera cantaba con una pistola al cinto y una botella de tequila en una mano, no dejó a un lado su picardía, pues incluso bromeó sobre el alcoholismo contra el que luchó.

"Hoy probé un trago de tequila y me supo horrible. Antes me echaba primero mi medio garrafón de tequila y después comía. Ahora quise hacer lo mismo en la comida donde estábamos y no sirvió", bromeó.

Nacida en Costa Rica, pero asentada en México desde su adolescencia, Vargas atestiguó los cambios sociales y políticos de casi un siglo, como la llegada de Fidel Castro al gobierno cubano.

Aprovechó su encuentro con los medios para hablar sobre la situación de violencia que aqueja a México.

"Pienso que estamos viviendo una época poquito difícil y la juventud tiene que apoyar este momento que está pasando México y luchar para volver a estabilizarlo", señaló con voz pausada y baja.

"Le pediría mucho a la gente joven que tuviera paciencia y a los viejos, que se les quiten las mañas", apuntó. "Ahora les ha dado por matar a todo el mundo... No, así no es la cosa".

Amiga de figuras como los pintores Frida Kahlo y Diego Rivera, la cantante, quien no repartió autógrafos debido a que se le dificulta, dejó entrever la paz con la que dejaría el mundo que la vio consagrarse.

"Le doy gracias a Dios que me dejó llegar, aunque me falten las piernas", expresó al tiempo que la audiencia la ovacionaba de pie.

"Poco a poco tendré que pagar un tributo a la vida, ya me cobró el caminar y ya me quitó la capacidad de soñar... Estoy feliz porque estoy con el pueblo (y) le pido a Dios que a dónde yo me vaya algún día, me lleguen a saludar y yo a ustedes", concluyó.

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