Compositor venezolano debuta en grande en Hollywood

NUEVA YORK (AP). El venezolano Angelo Milli, quien musicalizó las cintas "Secuestro Express" y "La mujer de mi hermano", debuta en Hollywood de la mano de Will Smith con una película que lo ha dejado plenamente satisfecho pese a haberlo mantenido cuatro meses deprimido.

Se trata de "Seven Pounds", un drama sobre un agente del Servicio de Rentas Internas (IRS) que se embarca en un viaje de redención cambiándole la vida a siete extraños, y que se estrena el viernes en Estados Unidos.

"Fue súper intenso, la película es súper emocional, bastante dramática, bastante triste. El personaje principal está sumido en una depresión constantemente y eso repercute en mí completamente. Yo pasé cuatro meses deprimido", dijo Milli a la AP en entrevista telefónica desde Los Angeles la tarde del miércoles.

El compositor de 33 años, con sólo dos largometrajes previos en su haber, llegó a la producción hollywoodense gracias a un anécdota curiosa que le reveló el propio director, el italiano Gabriele Muccino.

"Fue un caso bastante único. Me dijo que estaba en Italia y le pidió prestado el iPod a su hermano, que tenía el 'score' (música) de 'La mujer de mi hermano'", relató Milli. "Me dijo 'me obsesioné con una pieza, la escuchaba tres y cuatro veces al día'... Me llamó y dos semanas después estábamos en Los Angeles reunidos".

Nacido en Maracaibo, la segunda ciudad más grande de Venezuela, Milli comenzó a tomar clases de piano a los 11 ó 12 años "básicamente patrocinado por mi abuela que era pianista".

Al año se aburrió, pero a los 15 retomó la música al formar con sus amigos un grupo de rock en el que tocaba teclado, "algo bastante 'lame' (malo) para una banda de rock", dice en retrospectiva, "pero la época lo admitía".

A los 21 salió de su país enrumbado a Boston para estudiar en la escuela de música de Berklee, de donde egresó cuatro años después con un título en musicalización de películas. Hoy vive entre Miami y Los Angeles, donde está empezando a escuchar propuestas interesantes de las que se abstuvo de hablar y donde otro músico venezolano, Gustavo Dudamel, asume en 2009 la dirección de la filarmónica de la ciudad.

"Tú y Dudamel están 'taking over' (apoderándose de) Los Angeles", dice, apelando nuevamente al inglés, en referencia a las reacciones que ha obtenido al decir que es venezolano.

Aunque le gustaría, aún no ha conocido ni a ese ni a otro exitoso Gustavo en la Meca del cine: el argentino ganador de dos Premios de la Academia Gustavo Santaolalla.

¿Planea seguir los pasos de éste último?

"¡Uy! ¡Con suerte! El tipo tiene dos Oscar; no me caería mal uno", bromea Milli, acotando que ambos tienen estilos muy diferentes: "él compone con una manera de implementación muy limitada, con una guitarra o una mandolina, cuando a mí me gusta hacer uso de la orquesta completa".

Eso es precisamente lo que hizo en "Seven Pounds", cuyo holgado presupuesto le permitió darse todos los lujos necesarios.

"Yo quedé súper satisfecho", expresó el artista. "Nunca había trabajado con una orquesta de esa magnitud (60 músicos), con todos los 'resouces' (recursos) posibles. Me daban todo lo que yo pedía".

Pero eso al mismo tiempo puso un gran peso sobre sus hombros.

"Fue muy exigente, el editor tiene un Oscar, Will Smith ha sido nominado al Oscar", resaltó Milli. "Es gente que saca lo mejor de ti, no están contentos con algo a la mitad. El director me empujó lo máximo hasta sacar lo mejor de mí, hasta obtener el 'score' que él quería".

Y tomando en cuenta que Muccino lo contrató encantado por su trabajo para "La mujer de mi hermano", ¿cómo compararía la música de esa y su más reciente película?

"Se parecen", reconoció. "Los dos tienen texturas electrónicas y son súper 'mellow' (suaves), súper tranquilos, con muchas texturas orquestales conectadas con las electrónicas... Ambas tienen un toque romántico pero también turbio. (El personaje de Smith) tiene ideas suicidas pero al mismo tiempo está en un viaje de redención".

La mayor dificultad de su labor, opina, es atenerse a "las restricciones de las imágenes" para hacer "un trabajo bastante subliminal que no interfiera con los diálogos o la trama. Estar ahí pero de manera tácita".

No teme al reto de hacer música distinta en sus próximos proyectos.

"Todas las películas tienen sus diferencias dependiendo de dónde se desarrolla la historia", dice citando como ejemplo que para la cinta venezolana "Secuestro express" apeló a los tambores de ese país y que para "Mancora", otro filme de próximo estreno que musicalizó recientemente, hizo uso del cajón peruano.

"Siempre hay que seguir buscando la manera de reinventar la música, pero la película hace mucho eso por ti".

Y después de pasar meses sin poder salir de su depresión porque "si me salía iba a hacer música que no era", espera que su próximo filme sea menos dramático, preferiblemente de acción:

"Quiero volver a las raíces de 'Secuestro', a cosas más divertidas... Emocionalmente el drama me consumió, me dejó limpio".

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada