Gloria Estefan se despide de las giras, con una en AL

MIAMI (AP). Gloria Estefan asegura que ya tiene todo lo que quería y que lo único que le falta en la vida es tiempo. Tal vez por eso, ha decidido despedirse poco a poco de las giras de conciertos y cerrar el ciclo en Latinoamérica, donde comenzó a cantar y están sus raíces culturales.

"La verdad no me falta nada. Tiempo para disfrutar de mis hijos, ojalá algún día de mis nietos", aseguró Estefan hoy lunes en una entrevista con The Associated Press. "Por Dios, ¡qué más voy a pedir yo de la vida! Sería glotona y absurda pedir más", exclamó la cantautora cubano-estadounidense, tras una conferencia en la que anunció que después más de 25 años de ausencia, volverá a Latinoamérica para presentar su gira de grandes éxitos.

"No le tengo miedo, me gusta evolucionar y crecer, y aunque no voy a dejar de cantar, es lógico ... Haré un concierto aquí y otro allá (pero ya no grandes giras). Me gustaría enfocarme en hacer cosas caritativas", explicó cuando la AP le preguntó si esta gira por Latinoamérica representaba el final de su carrera como cantante.

La gira, que sigue a otra similar que acabó recientemente por Europa, incluirá a países sudamericanos en los que nunca ha estado cantando, como Argentina, Chile y Uruguay. Comenzará el 9 de abril en el balneario uruguayo de Punta del Este, y pasará también por Perú _donde estuvo en 1982_ y Ecuador.

En una segunda etapa que aún no está confirmada, podría llegar a México, República Dominicana y Costa Rica, entre otros países de la región. En cada lugar el repertorio de canciones será diferente y se basará en las sugerencias que la cantante ha recibido de sus seguidores en los sitios que visitará.

Para Estefan, quien a los 51 años ha logrado vender más de 90 millones de discos, esta gira tiene un significado especial.

"Nací en América Latina, mi primer idioma fue el español, no aprendí inglés hasta el primer grado, las primeras canciones que grabamos fueron en español, mis primeros éxitos fueron en Latinoamérica", consideró la cantante, ganadora de siete premios Grammy y reconocida por su labor humanitaria y filantrópica.

"Así que es muy bonito después de poder estar en el mundo entero, poder tocar de nuevo esas tierras que fueron tan importantes para nosotros y han sido parte de nuestra música", agregó.

Con una sonrisa permanente en su rostro prolijamente maquillado, admitió que aunque aún no dice públicamente que esté terminando su carrera, "es la ley natural de la vida".

"La música es algo de gente joven. He tenido la dicha de tener más de 30 años de carrera, y es natural poco a poco ir haciendo menos y menos", sostuvo la artista de cabellera rojiza, que además de componer canciones y cantarlas, escribe libros de cuentos para niños y junto a su esposo Emilio es propietaria de una cadena de restaurantes y varios hoteles.

Ataviada con un vestido azul marino al cuerpo con un escote profundo y sandalias plateadas que elevaban varios centímetros su pequeña estatura, Estefan _que de niña cantaba para desahogarse y sobrellevar los momentos difíciles de su vida_ manifestó que le gustaría ser un ejemplo de vida, especialmente para las mujeres.

Es importante, agregó, que sepan que es posible hacer realidad los sueños.

"Sí podemos, uno puede hacer todo lo que uno sueña y quiere. Expresarse y decir todo lo que quiere", aseguró la cantante, quien dijo que llegó al mundo artístico por las cosas del destino, pero no porque se lo hubiese propuesto. Ella había estudiado psicología y comunicación en la universidad.

"Como ser humano uno puede llegar a cualquier sueño que tenga, lo que hay es que enfocarse y trabajar muy duro", afirmó.

Estefan, que tiene una hija música de 14 años y un hijo de 28 años que vive en Los Angeles, aseguró que uno de los momentos más difíciles que pasó fue cuando se lesionó la espalda y le dijeron que no podría caminar más.

La artista, que grabó más de 22 discos en inglés y español, tuvo un accidente que la dejó parcialmente paralizada en marzo de 1990 y al poco tiempo volvió a los escenarios con una gira por 17 países.

"Ese fue el reto más grande de mi vida. Y aprendí muchísimo, que tenía una disciplina que no sabía que tenía. Aprendí el poder que tenemos tan grande de sanación", sostuvo. Uno de sus sueños pendientes, que espera poder concretar, es cantar "en una Cuba libre".

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