Justin Bieber sólo tiene un deseo para el 2012

Madrid (EFE). Es el número 1 en ventas en EEUU, acaba de recibir tres premios de la cadena MTV y sus seguidoras se agolpan allá donde va, pero a menudo son las cosas más sencillas las que más ansían las estrellas. Justin Bieber, que ha presentado hoy en Madrid su disco navideño, sólo le pide al Nuevo Año estar con su familia.

"Echo de menos a mis amigos y a mi familia, pero todo esto me está permitiendo viajar por todo el mundo", asegura el joven artista canadiense, de 17 años, que acaba de publicar en todo el mundo su disco "Under The Mistletoe", en el que colaboran estrellas del rythm & blues como Mariah Carey, Usher o Boyz II Men.

En sólo dos años, Bieber ha conseguido una posición en el medio musical que a muchos les cuesta años de esfuerzos. La "biebermanía" es tal que un programa de televisión al que tiene previsto asistir en España ha recibido más de 30,000 peticiones de seguidoras para acudir como público.

"Eso me hace sentir querido", responde Bieber, al preguntarle si toda esa pasión le hace verse poderoso.

Rechaza asimismo la etiqueta de divo. En todo caso, reconoce que su meta es convertirse en un "icono", aunque dice no saber cuánto tiempo le llevará esa ardua empresa.

Hablando de modelos a seguir, en la particular versión del tamborilero que ha incluido en su nuevo disco, Bieber declara: "Soy tan malo como Michael", haciendo un juego de palabras que alude al célebre tema de Michael Jackson "Bad".

"Creo que cualquiera querría ser tan genial como Michael Jackson, es mi máximo referente", afirma.

Otro de sus iconos es sin duda el artista estadounidense Usher, que colabora en el tema "The Christmas Song (Chestnuts Roasting on An Open Fire)" y que, además de postularse como el principal impulsor de su carrera, se ha convertido en su mentor.

"Me encanta el nuevo estilo que Usher le ha dado a su música", dice Bieber sobre las melodías "dance" de sus últimas grabaciones, aunque para sus próximos discos, él tiene en mente otro referente, el de su tocayo, Justin Timberlake y su experimental disco "FutureSex/LoveSounds" (2006). "Era un sonido diferente y yo también quiero ser capaz de crear el mío propio", sueña.

Sus declaraciones, a la par modestas y ambiciosas, tratan de alinearse con el consejo que siempre le repite Usher: "Él me ha aconsejado sobre trabajo, música, chicas... Pero probablemente la recomendación más valiosa que me ha dado es tener los pies en el suelo", cuenta.

No debe ser fácil para un adolescente que tiene el mundo a sus pies y que, con tan sólo dos discos, "Under The Mistletoe" y el previo "My World" (2009), ha conseguido recabar la colaboración de una de las artistas más exitosas de todos los tiempos, Mariah Carey.

"Yo deseaba trabajar con Mariah y ella sugirió la idea de hacer una especie de remix de "All I Want For Christmas". La experiencia fue increíble. Estaba trabajando con un icono, con una de mis cantantes favoritas", relata. El ritmo de una estrella mundial es intenso, así que a 2012 le pide solamente pasar más tiempo con su familia.

Precisamente porque no puede verlos todo lo que quiere, dice que las Navidades constituyen ese momento especial al cabo del año, en el que puede juntarse con los suyos.

Haciéndose gala de espíritu navideño, Bieber asegura que le encanta regalar, más que recibir. De hecho, la cadena MTV le hizo acreedor en la última y reciente edición de sus premios europeos de una distinción por su trabajo con asociaciones benéficas en múltiples puntos del mundo, entre ellos Madrid.

"Creo que dar es la mejor parte de las Navidades. Me encanta poder ayudar a la gente", asegura este músico, que hace nada era un niño que brincaba escaleras abajo en busca del regalo que más ilusión le ha hecho nunca: una bicicleta roja que no pudo estrenar por culpa de la nieve.

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