Lady Gaga llega libre, roquera y electrónica en "Born this way"

Madrid (EFE). Que nadie espere baladas en el nuevo disco de Lady Gaga, "Born this way", un viaje en moto que convierte la mística católica en material de discoteca, tras empaparse de los ritmos de un bar de carretera texano, de los brillos del mítico Studio 54 neoyorquino y del dubstep de un moderno club berlinés.

Stefenai Joanne Angelina Germanotta (Nueva York, 1986), más conocida como Lady Gaga, estrena la próxima semana su segundo disco de estudio (el tercero, si tenemos en cuenta como tal la extensión "Fame Monster"), que incluirá 14 canciones, 17 en la versión "deluxe" (con un CD de remezclas y temas extras "Black Jesus+Amen Fashion", "Fashion of His Love" y "The Queen").

"Born this way" llegará así a manos del público tras una intensa y larga campaña de mercadotecnica, impulsada en muchos casos por la propia artista desde redes sociales como Twitter, donde tiene más de diez millones de seguidores.

En febrero, se conoció el primer single, que da título al álbum, y posteriormente, se han liberado imágenes, videoclips y dos canciones más, "Judas" y "The Edge of Glory".

En este nuevo proyecto, Lady Gaga mantiene a grandes rasgos las pautas mostradas en los temas ya desvelados. Para empezar, mantiene el estatus de "mother monster" (madre monstruo) de todos sus fans (a los que denomina "pequeños monstruos"), con un libreto en el que reproduce el alumbramiento visto en el videoclip de "Born this way", emergiendo de una placenta multicolor y acrílica.

Además, extiende a muchas de sus canciones la imaginería católica puesta en "Judas" al servicio de su mensaje de libertad, baile y diversión. Si allí se convertía en María Magdalena, por este nuevo trabajo campan también Poncio Pilato, una María sangrienta ("Bloody Mary") y un Jesús negro ("Black Jesus").

Introduce cierta deriva hacia el rock en cortes como "Born this way", "Americano" (un tema que parece surgido de una película de Robert Rodríguez, en el que vuelve a incluir versos en español) o "Electric Chapel" (con un arranque propio de Europe).

De forma más decidida, sigue el camino mostrado por Britney Spears en "Hold it against the music", con un puente a base de ritmos de "dubstep" (sonoridad oscura e irregular en el ritmo). Sucede en "Judas" y, sobre todo, en "Scheisse" (que en alemán significa "mierda" y que tiene todas las trazas de un tema de club techno berlinés, pasado por el tamiz de Lady Gaga).

Finalmente, la intérprete de "Just dance" mira hacia los años 80 y la emblemática sala de baile neoyorquina Studio 54, para incorporar canciones muy discotequeras, con sabor europeo e incluso eurovisivo. Para muestra, "Marry the night", el primer corte del disco, y "The Edge of Glory", el último, que además está dedicado a su abuelo.

En todos ellos está presente el trabajo de productores como Fernando Garibay, de origen mexicano, que ha trabajo con otros artistas como Enrique Iglesias ("Bailamos") y U2 ("I'll Go Crazy, if I don't Go Crazy Tonight"), o RedOne, responsable de la mayoría de los éxitos de Lady Gaga ("Just dance", "Poker face", "Bad Romance").

Entre la lista de profesionales que han colaborado en "Born this way" se encuentran también Paul Blair, Jeppe Laursen y Clarence Clemons, músico de la E Street Band de Bruce Springsteen, que aparece en el tema "The Edge of Glory".

Tras la presentación del single "Born this way", numerosos internautas criticaron el parecido entre este tema y la canción "Express yourself" de Madonna, a la que incluso hacía referencia en el videoclip. Previamente, recurrió al fotógrafo Steve Klein para dirigir el vídeo de "Alejandro", con innegables apuntes al universo icónico de la Ciccone.

Frente a las críticas, ella se defiende. "Dios nos hizo jodidamente libres", resume la diva como leit-motiv de este lanzamiento.

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