Lil Wayne probará trato a celebridades

NUEVA YORK (AP). Lil Wayne podría ser un autoproclamado pandillero con todo y la cicatriz de un balazo para probarlo, pero el cantante ha dejado claro que no está feliz de cumplir una sentencia en la cárcel.

"Prefiero estar muerto", rapeaba en su tema de 2008 "A Milli", "que estar en la penitenciaría compartiendo las duchas".Sin embargo, quizás no tenga más remedio que acostumbrarse a eso. En la cúspide de su carrera cuando es uno de los artistas de mayores ventas en el mercado, el ganador de un Grammy empezará a cumplir este martes su sentencia de un año de prisión tras declararse culpable en un caso de armas.

Esto lo convierte en el más reciente de una lista de raperos que terminan en la cárcel luego de alcanzar la fama _ y posiblemente sea la celebridad que pondrá a prueba la habilidad de las autoridades carcelarias para poner la raya entre otorgar un trato especial y reconocer el riesgo potencial de convictos de alto perfil.

"Es un reto", dijo Martin Horn, un ex jefe de las cárceles de la ciudad de Nueva York, donde Lil Wayne tendrá que cumplir la sentencia tras su acuerdo.

"No se trata de ubicar (a una celebridad) en una cama de rosas, pero es una obligación de mantenerlo seguro".

Por ahora, los oficiales de la prisión dicen que solo evaluarán al cantante como lo hacen con todos los que llegan por primera vez y le conseguirán un espacio apropiado entre los casi 13,000 internos.

Quizás le toque seguir el curso de la rapera Foxy Brown, quien pasó cerca de ocho meses entre 2007 y 2008 en prisiones de la ciudad. Brown se declaró culpable de violar su libertad condicional al protagonizar un altercado en un salón de uñas. Debido a las amenazas en su contra, estuvo retenida en custodia preventiva en su propia celda, con acceso a un salón por el día, dijo Horn.

La abogada de defensa Stacey Richman dijo que buscaría una custodia preventiva para Lil Wayne, así como atención a sus problemas dentales cuya atención tuvo que posponer por la sentencia. "Si Wayne pudiera hacer sus elecciones personales, no pediría nada para sí mismo", señaló Richman, al tiempo en que dijo que estaba preocupada por su salud y su seguridad.

Algunos oficiales en las cárceles prefieren retener a convictos famosos en circunstancias tan normales como sea posible, un deseo que muchas veces los otros internos comparten.

El consultor en temas carcelarios Herbert J. Hoelter, entre cuyos clientes figuran el estafador Bernard Madoff y el mariscal de la NFL Michael Vick, generalmente le dice a sus clientes que no pidan nada especial.

De otro modo, "los otros reclusos y el sistema de prisión te verían como si pensaras que mereces mas que los demás'" expresó.

Madoff ahora está cumpliendo una sentencia de 150 años en una prisión federal. Duerme en la parte baja de una litera dentro de una celda que comparte con un acusado por drogas, come pizzas hechas por un acosador de niños y toma paseos nocturnos alrededor de la pista de la cárcel por diversión, según abogados de inversionistas que entrevistaron a Madoff en julio.

Las autoridades tienen buenas razones para tratar a los reclusos famosos igual que los demás, y así evitar críticas por abastecer a las celebridades.

La unión que agrupa a los policías en Greenwich, Connecticut, despidió al jefe de ese cuerpo por dejar que la ex Supreme Diana Ross mantuviera un teléfono celular y visitara su casa mientras cumplía una sentencia de dos días de prisión en 2004. La cantante fue sentenciada por un cargo de manejar en estado de embriaguez y se las arregló para cumplir la sentencia en su ciudad natal. El jefe de la policía dijo que pensó que ella tenía permitido cumplir la sentencia de manera interrumpida, en dos plazos, y que no sabía nada acerca del teléfono.

Pero si las celebridades no pueden tener cierta protección, también se exponen a riesgos detrás de las rejas, opinan expertos y abogados. Compañeros de prisión quizás quieran destacarse retando a presos famosos _ o traten de hacerse amigos con la esperanza de compartir su fama, una vez que hayan sido liberados.

"Ser prominente hace que se fijen en ti, y que se fijen en ti en la prisión generalmente no es muy bueno", declaró el abogado de Nueva York Benjamin Brafman.

Por esa razón, las cárceles estatales de Nueva York ponen a veces a las celebridades juntas en un unidades protegidas, donde interactúan entre sí pero no con el resto de la población, explicó Linda Foglia.

Un ejemplo de esto fueron el ex jugador de los Gigantes de Nueva York Plaxico Burress y el ex "Soprano", el actor Lillo Brancato Jr., quienes estuvieron en la misma unidad en una prisión. Burress cumple dos años tras declararse culpable a un cargo relacionado con armas mientras que Brancato cumple 10 años por un atentado de robo.

Sin embargo algunas celebridades encuentran en su condición de celebridad una ganancia.

"Yo tuve grandes muestras de amor de prisioneros. Ellos están familiarizados con mi trabajo, y han observado el crecimiento de mi carrera", dijo a la AP recientemente el rapero Gucci Mane de la prisión del condado de Fulton en Atlanta, donde cumple seis meses por violar su libertad condicionada.

"Yo amo el hecho de ser rapero. Pero detrás de esas paredes solo soy otro afroamericano... Muchos de estos hermanos comparten eso conmigo. Tenemos un vínculo".

Lil Wayne, de 27 años, se declaró culpable en octubre al admitir que en julio de 2007 tenía un arma cargada en el bus de su gira. Si tiene buen comportamiento quedaría libre luego de ocho meses.

El artista _ quien accidentalmente se disparó así mismo en el pecho cuando tenía 12 años y el año pasado le dijo a la entrevistadora Katie Couric "Soy un pandillero" _ ha sido rapero desde su adolescencia y se convirtió en una super estrella en años recientes.

Su disco "Tha Carter III" _ en referencia a su nombre real, Dwayne Carter _ fue el ábum mejor vendido del 2008. Su más reciente producción, "Rebirth", salió al mercado este mes.

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