Vuelve "American Idol" con todo lo bueno y lo malo

LOS ANGELES (AP). Los desentonos, las dulces sorpresas y las súplicas de aspirantes rechazados siguen intactos en la octava temporada de "American Idol".

Un nuevo giro es una concursante en bikini que divide a los jueces en el primer capítulo.

Fox presentó el programa la noche del lunes ante críticos de televisión que no pudieron esperar 24 horas para ver la transmisión. El resto de Estados Unidos juzgaría por sí mismo el martes por la noche.

El episodio comienza con las audiciones en Phoenix e incluye a la flamante jueza Kara DioGuardi, quien se une a Paula Abdul, Simon Cowell y Randy Jackson.

DioGuardi de inmediato se distingue interactuando con la esbelta mujer del diminuto bikini naranja. La jueza, una compositora y productora que también sabe cantar, interpreta unos cuantos compases para enseñarle a la aspirante cómo debió haberlo hecho.

"Honestamente, no tienes las chuletas para cantar esa canción, querida", le dice a la mujer.

"Pero tu demostración no fue mejor", responde ésta.

Eso no fue diplomático, advierte Abdul, lanzándose a la pelea.

Pero los jueces masculinos definitivamente quedaron impresionados.

"Hermoso", pronuncia Cowell tras escuchar apenas unos compases.

"Creo que tienes mucho potencial. Yo te doy el sí", añade Jackson.

Ese bikini va a Hollywood a la próxima ronda de audiciones.

Un hombre extremadamente nervioso, sudando como si fuera a ser acribillado, no corrió con la misma suerte.

"Parece que algo te doliera", le dijo Cowell. El productor musical británico fue tan ácido como siempre. Jackson, por su parte, lució relajado y listo para la nueva temporada, bailando en su silla al ritmo de más de un mal cantante.

Una adolescente con un sombrero vaquero rosa rogó otra oportunidad.

"Por favor, estoy temblando en estas botas", suplicó con gracia.

Resulta que las botas no son tan convincentes como un traje de baño.

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