Wyclef no es el primer músico que busca entrar en política

Redacción Internacional ( EFE). El caso de Wyclef Jean, músico, rapero y productor de origen haitiano-estadounidense que acaba de hacer oficial su candidatura para optar a la Presidencia de Haití, no es el primer caso que demuestra el interés de los artistas en ocupar un cargo gubernamental.

Gente como Rubén Blades (Panamá), Nacha Guevara y Palito Ortega (Argentina), Willie Colón (Estados Unidos), Consuelo Velázquez (México), Gilberto Gil (Brasil), Sonny Bono (EU) y Sergio Vargas (República Dominicana) son más ejemplos de esta mezcla artístico-política.

Al parecer, músicos, cantantes y políticos comparten un gusto común por disfrutar que la luz de los reflectores caiga sobre ellos.

El caso más significativo es el de Rubén Blades, quien cuenta con un doctorado en Leyes Internacionales en la Universidad de Harvard y que en 1994 buscó la Presidencia de Panamá bajo el cobijo del Movimiento Papá Egoró, que perdió ante Ernesto Pérez Balladares.

En 2004 apoyó la candidatura de Martín Torrijos a la Presidencia panameña, y éste, al ganar la elección, lo nombró titular del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), cargo que Blades dejó en julio de julio de 2009.

Muy similar fue el caso del cantante argentino Ramón Bautista Ortega, mejor conocido como "Palito", quien fue secretario de Desarrollo Social durante el gobierno de Carlos Menem, además de gobernador por la provincia de Tucumán.

Ortega ocupó el cargo de 1991 a 1995, y tres años después formó parte del gabinete al convertirse en secretario de Desarrollo Social; medio año más tarde fue elegido senador por Tucumán y optó sin éxito a la vicepresidencia argentina con el Partido Justicialista (PJ-peronista) en las elecciones de 1999.

En la misma Argentina se dio el caso de Nacha Guevara, quien en 2009 ganó un escaño como diputada nacional por parte del Partido Justicialista en las elecciones legislativas; sin embargo, a pocos días de asumir el cargo, renunció paras seguir con su carrera artística; previamente, en 2004, había rehusado a dirigir el Fondo Nacional de las Artes dependiente de la secretaría de Cultura.

La mexicana Consuelo Velázquez, quien entre 1979 y 1982 fue diputada federal de la LI Legislatura por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), engrosa esta peculiar lista de músicos-políticos.

También es muy conocido el caso del brasileño Gilberto Gil, quien en 2002 fue nombrado ministro de Cultura de Brasil por parte de Lula da Silva; entre sus logros está haber presentado ante el Parlamento Europeo la "Carta de los Derechos de Internet", que reclama el libre acceso a la música y los vídeos en la red.

Otros casos menos famosos fueron los de Sonny Bono, ex marido de Cher, quien fue alcalde de Palm Springs y senador por esta misma ciudad del Sur de California hasta su muerte, el 5 de enero de 1998.

Sergio Vargas, cantante de merengue en República Dominicana, engrosa también las listas de la dualidad político-artística, pues en 2006 fue elegido para ocupar un lugar en la cámara de Diputados del Congreso por representando su ciudad natal, Villa Altagracia.

Menos afortunado fue el caso del trombonista Willie Colón, nacido en Estados Unidos y de origen puertorriqueño, quien en 1994 compitió para un escaño en el Congreso de EU por el Partido Demócrata, un objetivo que no logró al conseguir el 38 por ciento de los sufragios.

Sin embargo, se desempeña desde hace ocho años como asesor en asuntos de la comunidad latina y asistente especial de Michael Bloomberg, el alcalde de Nueva York.

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