La ganadora del American Idol afgano defiende sus derechos ante los talibanes

La joven cantante Zahra Elham es la primera mujer en ganar la versión de "American Idol" afgana, y lo hace en un país en el que los talibanes prohibieron la música y la participación de las féminas en la vida social, por lo que no está dispuesta a dejar que los insurgentes le arrebaten esos derechos.

"Afghan Star" es el programa musical más visto de la nación asiática y desde su arranque en 2005 tan solo lo habían ganado hombres, hasta que Elham se hizo el mes pasado con el primer puesto.

La joven de 18 años, cuya familia se vio obligada a huir al vecino Pakistán cuando tenía 2 años a causa del conflicto, afirmó a Efe estar preocupada por una posible vuelta a la escena política de los talibanes como consecuencia de un hipotético proceso de paz.

"Estoy sin duda preocupada por una posible vuelta de los talibanes, que nunca aceptarían un programa como Afghan Star, en especial si incluye a mujeres y niñas", confió.

Los insurgentes han mantenido varias rondas de conversaciones con Estados Unidos en Catar en los últimos meses, en las que ambas partes han afirmado haber avanzado, pero de las que el Gobierno afgano se ha visto excluido.

Aún así, con o sin talibanes en el poder, el camino de Elham hasta la victoria no ha sido fácil.

"He tenido que mantenerme firme y romper todas las barreras culturales y sociales para enseñar a la gente que las chicas pueden ganar si se lo proponen, y también estoy segura de que podremos superar el problema de un posible regreso de los talibanes", relató.

La cantante, una más de los cerca de 2,4 millones de afganos desplazados por el conflicto en Pakistán, decidió hace siete meses viajar a Kabul para participar en el popular concurso de talento vocal.

Tras seis meses de "dura lucha" consiguió imponerse a los cientos de participantes -en su gran mayoría hombres- y colocarse entre los doce favoritos, hasta coronarse finalmente como la mejor cantante de la edición.

"No puedo explicar cómo me sentí aquel día, era como si flotase. No fue una victoria para mi sola sino para todas las mujeres de esta tierra a las que no han permitido mostrar su talento y habilidades a causa de restricciones culturales y amenazas de la sociedad conservadora", dijo.

Desde que la invasión estadounidense en 2001 puso fin al reinado de los talibanes, las mujeres han logrado progresos significativos en el país y hoy en día forman el 27 % de todos los funcionarios gubernamentales.

Pero las críticas frecuentes de figuras religiosas a "Afghan Star", un programa al que tachan de ir contra los principios del islam y que trata de pervertir a la juventud afgana, son muestra de que todavía queda mucho por hacer.

La victoria ha elevado a Elham a la fama, pero también ha puesto su vida en peligro. Desde que ganó el título, la cantante ha recibido una avalancha de amenazas telefónicas y en las redes sociales.

"Para ser honesta, vivo con miedo por culpa de una parte tenebrosa de la sociedad. Un mulá lanzó una sentencia de muerte en un vídeo, me amenazó con ser lapidada", recuerda.

Otro hombre, relata, la exhortó a convertirse en ama de casa, "abrillantar zapatos, cocinar patatas" y se preguntó "qué demonios estás haciendo cantando".

Pero uno de los peores episodios de violencia tuvo lugar hace un mes cuando un conductor de taxi intentó secuestrar a Elham y trató de sacarla de Kabul hasta que fue detenido por la policía.

En shock, estuvo a punto de saltar del coche, recordó con una sonrisa.

"Fue el día más terrible de mi vida, porque el incidente tuvo lugar cuando necesitaba relajarme y prepararme para el próximo espectáculo", dijo.

A pesar del odio y de las amenazas, las felicitaciones y peticiones de selfis de sus seguidores hacen que haberse hecho con el primer puesto merezca la pena.

"Eso me da la esperanza de que nuestra sociedad haya cambiado un poco a mejor, y ahora veo algo de tolerancia y respeto para las mujeres entre nuestra gente", explicó.

Su pasión por la música le llegó a través de su padre, quien aprendió a tocar la flauta cuando trabajaba como pastor en su pueblo natal en Ghazni, en el este del país, aunque tras ganar el concurso Elham se pregunta cómo continuar su carrera como cantante.

El dinero aprieta y por primera vez en los catorce años de vida del concurso, la victoria no está recompensada con un premio en metálico.

"El otro día visité a un compositor, que me pidió 2.000 dólares sólo por componer la canción, por lo que en total la canción me costaría unos 7.000 dólares, una cantidad que no me puedo permitir", lamentó.

La cantante debe además volver a Pakistán, donde no hay una infraestructura apropiada para grabar sus canciones.

"Mis padres no quieren volver a Afganistán por culpa de las explosiones y los ataques suicidas. Pero después de visitarles quiero volver a Kabul, aunque sea sin ellos", concluyó.

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