Daisy Martínez espera seguidores manchen de salsa su nuevo

NUEVA YORK (AP). Su lema es que la familia que come unida permanece unida. Es algo que Daisy Martínez vivió con su abuela y su madre cuando era chica y que luego le transmitió a sus cuatro hijos, a quienes metía con ella en la cocina.

"Cuando tenía los muchachos pequeños le decía a mi marido que es médico, 'A las 6 tienes que estar sentado aquí con los muchachos, porque es una responsabilidad'. No me importaba si luego tenía que volver al hospital, pero siempre, siempre, siempre nos sentábamos a comer juntos la cena", dice la chef neoyorquina de origen puertorriqueño, estrella del programa de cocina latina de Food Network "¡Viva Daisy!"

"Cuando yo preparaba la comida, los ponía a pelar papas, zanahorias", relató Martínez a la AP en una entrevista reciente. "Teniéndolos yo ahí amarraditos tenía la oportunidad de preguntarles, 'El examen, ¿cómo te fue? El bochinche con fulanito, ¿qué pasó?' Así se criaron los muchachos míos, sin miedo a la cocina".

Martínez, cuyos hijos hoy tienen entre 15 y 27 años, lanzó la semana pasada la edición en español de su libro "Daisy: mañana, mediodía y noche", que debutó en inglés en marzo y que incluye decenas de recetas de la cocina iberoamericana que fue conociendo en sus viajes con la familia, desde la "Omelet maya" mexicana hasta las "Mantecadas" de España.

"Cuando la nena (la menor de todos) cumplió ocho años y Santa Claus dejó de hacer las visitas a la casa los sentamos y les dijimos: 'Miren, todos los años en Navidad papi y yo gastamos una cantidad de dinero ridícula en cosas que en dos semanas están en el clóset tiradas. De ahora en adelante lo que les vamos a dar son recuerdos. De ahora en adelante vamos a viajar como familia a algún país ... a conocer la comida, la cultura, la gente".Así fueron a Madrid y Barcelona, al Cusco peruano, a Machu Pichu. Fueron a México y viajaron por Oaxaca y Mérida _"comimos mariscos hasta más no poder". También visitaron Puerto Rico, la República Dominicana y Argentina.

"Cuando yo llegaba a casa trataba de replicar las comidas que habíamos probado en los viajes y encontré que en la conversación, cuando servía estos platos ... la comida los transportaba: '¿Te acuerdas de esto? ¿Te acuerdas de aquello?'", dijo Martínez, quien es también columnista de la revista Every Day with Rachel Ray.

"Yo empecé con la intención de darle recuerdos a mis hijos, pero no pensé que iban a ser por la comida. Entonces pensé en el libro y dije, 'Esta va a ser la conexión de los recuerdos que yo les di'. Me senté y lo escribí. Ahora lo usan pa' echárselas con los amigos", añadió dejando soltar una alegre carcajada.

Martínez, de 52 años, quien no estudió cocina sino hasta los 40, cuando su marido le regaló la matrícula del Instituto Culinario Francés de Nueva York, dice que su madre y su abuela definitivamente fueron quienes le inculcaron el amor por la cocina y que siempre esperó el día en que pudiera darle esas mismas experiencias a sus hijos.

¿Qué espera con este libro?

"Que (los lectores) no lo pongan en el shelf (estante)", expresa con simpatía. "Que lo pongan en la cocina y que lo manchen con achiote, con salsa de tomate, con todo eso, pa' que de veras lo disfruten".

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