Los Emmys trajeron también récords en diversidad

Negros, asiáticos, mujeres, musulmanes: el palmarés de los premios Emmy brilló por su diversidad, un paso adelante en la lucha de las minorías por más espacios en Hollywood.

Sterling K. Brown ganó como mejor actor dramático por su papel en el drama familiar "This is Us", su segunda estatuilla al hilo después de ganar en 2016 como mejor actor de reparto por "American Crime Story".

Fue el primer Emmy en 20 años para un negro en un papel protagónico y el cuarto en 69 años. Bill Cosby fue uno de ellos.

Donald Glover se convirtió por su parte en el primer director negro galardonado. Fue por su serie de comedia "Atlanta", que le valió además el Emmy a mejor actor de comedia; mientras que Lena Waithe se convirtió en la primera persona negra en ganar por guión de comedia ("Master of None").

"La televisión ha hecho en estos años un mejor trabajo en reflejar la diversidad de Estados Unidos que el cine, por lejos", explicó a la AFP Darnell Hunt, director de estudios afroamericanos de la universidad UCLA. "Es un mensaje a la industria de que está el tipo de material de calidad que se debe hacer".

Al recibir el premio, Waithe agradeció a los electores por "reconocer a un niño indio de Carolina del Sur y a una homosexual negra de Chicago".

Aziz Ansari, creador de "Masters" y co-ganador del premio, es de origen musulmán y tamil. En anglo-pakistaní Riz Ahmed ganó por su parte como mejor actor en una miniserie por "The Night of".

Es el primer asiático y musulmán en ganar en esta categoría.

"Consciencia es el primer paso para el cambio real", dijo al recibir el galardón.

Y no puede quedar por fuera la afroamericana Ava DuVernay y su documental ganador "The 13th", sobre la excesiva encarcelación de negros.

Aminah Bakeer Abdul-Jabbaar, profesora de estudios pan-africanos en la universidad USC, el palmarés es el resultado de una "resistencia anti-Trump de los miembros de la Academia" frente al discurso anti-inmigrantes del mandatario y su blanda condena a los supremacistas blancos.

Aunque no hubo latinos nominados en esta edición, a pesar de que representan la primera minoría del país y la más vulnerable a las políticas migratorias del gobierno.

"Es alentador", pero "no es el final de problema. Cuando ves las estadísticas, los números no son buenos" y "para las mujeres las estadísticas son horribles", dijo Josh Welsh, presidente de Film Independent, que entrega los Spirit Awards al cine independiente.

Apenas entre 4% y 10% de las películas son filmadas por mujeres, que además tienen menos acceso a papeles y son peores pagadas.

Por eso es un triunfo la victoria de Reed Morano el domingo. Es la primera directora en 22 años en recibir un Emmy, que ganó por "The Handmaid's Tale".

Otro triunfo fueron las cinco estatuillas conquistadas por "Big Little Lies", la miniserie producida por las estrellas Reese Witherspoon y Nicole Kidman, frustradas por la falta de bellos roles feministas en Hollywood.

En los últimos tres años, una campaña en las redes sociales denunciando unos #OscarsSoWhite (Oscars demasiado blancos) contribuyó a diversificar las nominaciones, después de que en 2015 y 2016 solo hubo nominados blancos.

Este año, el Óscar a mejor película fue para "Moonlight", escrita, dirigida e interpretada por negros. Algo inédito.

Pero más allá de los premios, "es en los castings y reuniones en estudios" donde se toman las decisiones que al final diversificarán más o no el mercado.

Riz Ahmed aplaudió el domingo la reciente decisión de Ed Skrein, actor británico blanco, de renunciar al papel en un remake de "Hellboy" porque es un personaje creado para un asiático.

Hunt es optimista: "el mercado es sólido" y las producciones con elencos diversos son más taquilleros, sin contar la multiplicación de cadenas de cable y sitios de streaming que dan mucho espacio a las minorías.

"No creo que haya un punto de retorno", afirmó.


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