Larry King trata de seguir vigente

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NUEVA YORK (AP). Otrora un pionero, Larry King lucha hoy por continuar siendo relevante en el periodismo televisivo.

La audiencia de su programa de CNN "Larry King Live" bajó un 44% en los primeros tres meses del año, comparado con el mismo período en el 2009, y es casi siempre menor que las de sus rivales Sean Hannity, de Fox, y Rachel Maddow, de MSNBC.

A punto de cumplir 25 años, el programa no tiene ni por asomo el impacto de sus comienzos.

"Al principio, en las décadas de 1980 y 1990, ése era EL programa para ser entrevistado", comentó el historiador de la televisión Tim Brooks. "Los políticos, incluidos los candidatos a la presidencia, tenían que estar en su programa. Eso le generó mucho respeto a CNN y a la televisión por cable en general".

King moderó el memorable debate de 1993 entre Ross Perot y el vicepresidente Al Gore. Y hasta trató de fomentar la paz en el Medio Oriente, reuniendo al líder palestino Yaser Arafat, el rey Husein de Jordania y al líder israelí Yitzhak Rabin. También fue escala obligada para toda figura del mundo del espectáculo.

En esa época, King representaba los nuevos medios de prensa. Hoy la gente tiene muchas más opciones: desde ser entrevistado por figuras como Jon Stewart hasta mantener cuentas de Twitter. King nunca fue demasiado duro en las entrevistas, pero tampoco muy complaciente. Hoy, los políticos tienen a su disposición muchos entrevistadores dispuestos a hacerlos quedar bien.

King se ve así limitado a conversaciones aburridas con Willie Nelson o a hablar con Martina Navratilova sobre su cáncer de mama.

Hace rato que King no tiene una entrevista de esas que hay que ver sí o sí.

CNN tiene su sede central en Atlanta y una oficina grande en Nueva York. King, no obstante, trabaja desde Los Angeles. Y su productora ejecutiva desde 1992, Wendy Walker, trabaja desde su casa en San Diego. Hay quienes se preguntan si King recibe realmente el tipo de apoyo que se necesita para seguir siendo relevante. En sus publicidades, CNN rara vez lo usa a él y tiende a mostrar más bien a un Anderson Cooper o un Wolf Blitzer.

No fue posible hablar con King ni con los máximos ejecutivos de CNN para este reportaje.

En una declaración escrita, el portavoz de King Ryan Jiménez dijo que "los rátings van y vienen, con nosotros y con la competencia. Lo que distingue a Larry es que los grandes personajes siempre quieren hablar con él porque es justo y equilibrado".

"Nos enorgullece mucho lo que hace Larry noche tras noche", acotó.

Las entrevistas de King son charlas sencillas, que irritan a veces al espectador, que quiere preguntas más profundas. Sus admiradores afirman que su estilo campechano es mucho más sutil de lo que parece, pero temen que, a los 76 años, King esté quedándose atrás. Este año confundió a Roman Polanski con Charles Manson. Hace poco pareció no estar al tanto de la popular serie "Family Guy". Y ni que hablar del silencio que se produjo cuando le preguntó a Jerry Seinfeld si su vieja serie había sido cancelada. Pareció desinformado y que no se había preparado debidamente para la entrevista.

En los primeros tres meses del año, su programa registró un promedio de 759,000 televidentes, menos de la mitad de los que tuvo en su mejor momento, en 1998, cuando llegó a los 1,64 millones.

CNN dice que lo perjudica el hecho de que este año no hay tantas noticias grandes como en los primeros meses del año pasado, tras la asunción del presidente Barack Obama. Destaca que otros canales también están perdiendo audiencia.

King, quien se está separando de su séptima esposa, dice que no está pensando en jubilarse y CNN no da indicios de que quiera deshacerse de él. Después de todo, "Larry King Live" sigue siendo uno de sus programas más populares y CNN tiene otros problemas mucho más grandes.

No se puede descartar, no obstante, que CNN decida ensayar cosas nuevas y, por ejemplo, darle el horario de King a Cooper, el niño mimado de la cadena, o contratar a Katie Couric si ésta decide no renovar su contrato con CBS el año que viene. El programa de Joy Behar en HLN tiene bastante éxito y Behar es muy popular entre los avisadores.

Una posibilidad es que CNN suspenda el show de King pero le permita hacer programas especiales.

Hacerlo a un lado no sería sencillo.

"Larry tiene un legado allí", expresó Frank Sesno, ex jefe de la oficina de Washington de CNN y quien ahora enseña en la George Washington University. "Tienen que manejar esto con mucho cuidado. Cuando se trata de alguien de la estatura de Larry King, siempre habrá gente fiel. Esa es su base. Y una regla básica de la política es no hacer nada que vaya a incomodar a la base".

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