Mario Lopez no confía en los propósitos de Año Nuevo

La profunda fe católica del presentador Mario Lopez es la responsable de que no confíe demasiado en los innumerables propósitos de Año Nuevo que muchos de sus allegados suelen fijarse en estas fechas, ya que para él cada semana debería suponer una nueva oportunidad para enmendar todos aquellos aspectos de su vida con los que no se encuentra conforme.

"Entiendo que la gente quiera empezar sus resoluciones el primer día del año, pero siendo católico, uno tiene que ir a confesarse [cada semana], con lo que comienzas de nuevo cada semana", explicó la extrovertida estrella televisiva al portal People en Español, donde también confesó con quién planeaba pasar la última noche del año:

"Por lo general suelo trabajar, pero me aseguro de que mis amigos y familia vengan conmigo".

El esfuerzo que Mario realiza para que su agenda profesional no le impida disfrutar de la compañía de sus seres queridos estas fechas es consecuencia de la importancia que siempre ha otorgado a permanecer fiel a sus raíces, y en especial al espíritu familiar que le inculcaron sus padres en los inicios de su carrera.

"El apoyo de mi familia fue crucial para mí. Siempre estaban ahí. Son personas muy humildes. Siempre que me tocaba trabajar en Los Ángeles regresaba a mi casa en San Diego, lo que me ayudó a conservar la cabeza sobre los hombros. Nunca me interesaron las drogas ni el alcohol. Puede que cometiera algunos errores, pero cuando se trataba de violar la ley, nunca me metí en problemas", añadió.

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