Sofía Vergara desvela su odisea para llegar a los Emmy por culpa de un vestido

Si por algo se caracterizan las apariciones de Sofía Vergara sobre la alfombra roja, es claramente por su espectacularidad: vestidos ceñidos, generalmente sin tirantes y largos hasta el suelo que, como ella misma ha reconocido en muchas ocasiones, distan bastante de ser cómodos. El problema para la actriz de 'Modern Family' no es ya solo encontrar un modelo que favorezca a sus curvas y que las mantenga todas en sus sitio, sino sobrevivir al desafío de llevarlo con su integridad física intacta, aunque no tanto su dignidad.

"¿Alguna vez os habéis preguntado cómo entramos en los coches con los vestidos de los Emmy?", anunciaba la colombiana en su cuenta de Instagram antes de poner rumbo a la gala celebrada este domingo en Los Ángeles, junto a una serie de imágenes a cada cual más comprometida y en las que se la veía, primero, esforzándose por entrar en el vehículo sin arrugar la impresionante prenda y, más tarde, medio sentada y medio tumbada en el asiento, sin poder doblar la cintura por culpa probablemente del ajustado corsé que llevaría debajo.

La cola del impresionante diseño blanco con escote corazón y falda de tul que eligió para la velada tampoco contribuyó a facilitarle la tarea de subirse y bajarse del coche o, sencillamente, de moverse, como documentan otras fotografías de la gala en la que aparece tratando de sujetar toda la tela del vestido mientras caminaba rodeada de varios acompañantes, preparados para sujetarla si se tropezaba con sus siempre altísimos tacones.

"La noche es joven, pero yo ya no. Y mañana empezamos a trabajar a las cinco de la mañana. Buenas noches a los Emmy 2017. Me siento muy afortunada de haber formado parte de este evento por octavo año", anunciaba en la misma plataforma al final de la noche, junto a una instantánea en la que aparece diciendo adiós desde la ventanilla mientras buena parte de su vestido sobresalía por debajo de la puerta.

La pasión de la intérprete por los modelitos lo más ajustados posible ya le jugó una mala pasada en la misma entrega de premios en 2012, cuando la cremalleras del suyo estalló dejando su trasero al aire. Pese a todo, Sofía parece pensar que todo sufrimiento merece la pena en nombre de la moda.

"Debajo de mis vestidos hay una estructura tan complicada que acabo sangrando al final de las entregas de premios", confesaba recientemente Sofía a THE EDIT, aunque reconociendo que en unos años se planteaba someterse a una reducción de pecho, los principales culpables de que tenga que recurrir a medidas extremas para lucir su mejor aspecto en cada una de sus apariciones públicas.

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