Ultima TV opositora podría ser sancionada en Venezuela

CARACAS (AP). Cuando los venezolanos sintonizan Globovisión, ven protestas por los servicios públicos precarios o un invitado a un programa de diálogo diciendo que el presidente Hugo Chávez podría ser ejecutado por sus oponentes, al igual que el dictador italiano Benito Mussolini.

Ahora Chávez parece estar preparándose para un enfrentamiento final con Globovisión, el único canal de televisión de la oposición en Venezuela en señal abierta.

Los reguladores están investigando al canal noticioso bajo cargos de incitar al "pánico y ansiedad" durante un terremoto menor cuando criticó al gobierno por su respuesta lenta.

"Hemos sido objeto de decenas de investigaciones, pero ésta sin duda es la más ridícula", dijo el director de la emisora Alberto Federico Ravell, un hombre que no vacila en hacer burla al presidente.

Chávez ha llamado a Ravell "un loco con cañón".

Ravell respondió que "hay un loco con un cañón en Venezuela, pero no soy yo".

Hay poco terreno neutral en la polarizada Venezuela y la prensa lo refleja, ya sea ensalzando al gobierno o alentando a la oposición.

No está claro lo que Chávez se propone hacer con la televisora, pero parece estar preparando un enfrentamiento. El jueves volvió a exigir sanciones contra el canal.

Poco antes esta semana amenazó con sanciones severas contra todo medio que incite a la inestabilidad: "Están jugando con fuego, manipulando, incitando al odio y mucho más. Todos, las televisoras, estaciones de radio, prensa escrita. No se equivoquen".Muchos de los diarios y radioemisoras que quedan son enérgicos críticos del gobierno, pero la televisión es totalmente distinta.

Dos emisoras críticas, Venevisión y Televen, se han autolimitado para evitar sanciones desde que fueron acusadas de apoyar un intento de golpe en 2002. Otro canal antichavista, RCTV, fue expulsado de la señal abierta en 2007 y ahora tiene una audiencia mucho más reducida de espectadores por cable. Una quinta parte de los venezolanos se suscribe a las transmisiones por cable.

Globovisión es el último contrapeso a la televisión estatal, que sólo elogia a Chávez a la vez que ataca a los políticos de oposición en un programa nocturno llamado "La hojilla".

En un programa reciente, el director de diario Rafael Poleo dijo que Chávez debería tener cuidado de no terminar "colgado" como Mussolini. El líder fascista fue muerto a tiros y después colgado cabeza abajo y apedreado.

"Si se cierra Globovisión, mostraría que Chávez está cruzando la línea entre un gobierno autoritario y una dictadura", dijo Ravell.

Sus estudios ya han sentido el impacto. Un muro de seis metros de alto (18 pies) coronado por una cerca electrificada y alambre de púas rodea el edificio del canal, recordatorio de que es blanco favorito para los partidarios de Chávez, que han arrojado gases lacrimógenos y han cubierto los muros con grafitos.

Carlos Lauría, del Comité para Proteger a los Periodistas, con sede en Nueva York, se manifestó perturbado por las medidas de Chávez contra Globovisión.

"Las consecuencias de un cierre serían muy dañinas para la democracia venezolana", declaró.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada