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Kate y Guillermo agradecen cariño del público a horas de su boda

LONDRES (AP). Nada ha quedado a la improvisación. Kate Middleton regresó el jueves a la Abadía de Westminster para un último ensayo de la ceremonia, mientras que su prometido, el príncipe Guillermo de Inglaterra, rompió el férreo protocolo monárquico y salió a la calle a saludar a decenas de personas congregadas en los alrededores del Palacio de Buckingham.

En la víspera de la llamada boda del año, se hizo público el programa oficial del enlace, ilustrado con una imagen de la pareja tomada por el fotógrafo peruano Mario Testino.

Centenares de personas comenzaban a congregarse en puntos estratégicos de la ciudad. A última hora de la tarde, Guillermo se acercó a saludar cerca de Buckingham a varios grupos de seguidores, que, entre sorprendidos y emocionados, aplaudían al príncipe, tal y como mostraron las imágenes de la televisión británica BBC.

Un ejemplo más de la cercanía que tan popular ha hecho al príncipe y que tanto recuerda a su madre, la desaparecida Diana de Gales.

Con Londres contando las horas para la boda del viernes, Middleton y el príncipe Guillermo de Inglaterra dieron a conocer a través de Internet el programa de la boda, que incluye un emotivo mensaje de agradecimiento de la pareja.

"Estamos muy contentos de que puedan unirse a nosotros para celebrar lo que esperamos sea uno de los días más felices de nuestras vidas", escribieron. "El afecto que nos ha mostrado tanta gente durante nuestro compromiso ha sido increíblemente emotivo y nos ha llegado muy hondo".

La expectación es inmensa. El Reino Unido decretó el viernes como día de feriado nacional y se espera que miles de personas se echen a las calles para saludar a la nueva pareja. Eso, si el tiempo lo permite, porque las previsiones meteorológicas auguran chubascos intermitentes para todo el día.

Además, millones de espectadores en todo el mundo seguirán el enlace por televisión. No quieren perder detalle de la pompa y los carruajes de la caravana nupcial en su recorrido por el poco más de un kilómetro que separa Westminster del Palacio de Buckingham.

Algunas personas se reunieron a las puertas del Hotel Goring de Londres, donde Middleton pasará su última noche como soltera. Pero los más fanáticos no han tardado en reservar un sitio para tener las mejores vistas posibles: frente a la abadía y lo más cerca del balcón de Buckingham, donde está previsto que Guillermo y Middleton salgan a saludar a la multitud como recién casados.

"Es una vez en la vida. No son muchos los príncipes herederos al trono que se van a casar a corto plazo", señaló Sarah White, de 26 años, acampañada en la zona junto a su hermana Liz. "Estamos haciendo muchos amigos aquí y hay un gran ambiente".

La zona se ha convertido en lo más parecido a un campamento. Desafiando al frío, con temperaturas que por la noche rondan los 7 grados centígrados, centenares de personas dormirán a la intemperie o en tiendas de campaña. Para que la espera no se haga larga, comparten anécdotas, artículos y recuerdos de la boda e incluso cruzan apuestas sobre el vestido de novia de Middleton o el color del sombrero que lucirá la reina Isabel II.

"Kate es la Diana de nuestra generación", dijo India Marlow-Prince, una joven inglesa de 17 años. "Estamos preparadas para mañana. Va a ser muy emocionante".

Muchos se preguntan también cómo serán las dos celebraciones posteriores a la ceremonia eclesiástica a la que están convidadas 1,900 personas. La primera recepción reunirá en Buckingham a unas 650 personas, entre los amigos más cercanos a la pareja y miembros de la realeza europea. La segunda, más privada todavía, contará con cerca de 300 invitados en el palacio.

Sobre los detalles de la boda revelados en el programa, se sabe que Middleton recorrerá el pasillo de Westminster, bajo la atenta mirada del mundo entero, acompañada de los acordes del himno "I was glad", compuesto para la coronación del rey Eduardo VII en 1902. Y que también usaron el príncipe Carlos y la desaparecida Diana en su boda en 1981.

También se ha sabido que Middleton no pronunciará la palabra "obedecer" en los votos hacia su futuro marido, y sí en cambio "honrar o amar".

A pesar del ambiente festivo que inunda Londres, la política también se empeñó en jugar su papel. El Reino Unido decidió retirar la invitación al embajador de Siria. Un gesto de la diplomacia británica para condenar la represión contra los opositores sirios que ha dejado centenares de muertos en los últimos días.

El enlace supone un enorme reto de seguridad, con más de 5,000 agentes de policía desplegados en las calles.

"Todo el operativo está meticulosamente planeado", dijo comandante de la policía Scotland Yard, Christine Jones. "Nos hemos preparado ante la gran variedad de contingencias que podrían surgir".