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Gobernabilidad en Panamá se mantiene por ahora pese a ruptura

Panamá (EFE). La ruptura de la coalición política que abonó en 2009 la llegada de Ricardo Martinelli al poder en Panamá no significa, al menos de momento, que el pujante país centroamericano haya entrado en una "crisis de gobernabilidad", aseguraron hoy varios analistas.

El fin de la alianza de los partidos Cambio Democrático, de Martinelli, y el Panameñista, del actual vicepresidente y hasta ayer canciller, Juan Carlos Varela, estaba "en el calendario" del mandatario, quien cuenta con un buen margen de maniobra que podrá mantener en la medida que los panameñistas ejerzan una oposición "responsable", explicaron los analistas consultados por Efe.

Martinelli destituyó el martes del cargo de canciller a Varela, lo que dio al traste con la unión que sus partidos alcanzaron dos años atrás y llevó a la renuncia de los otros ministros panameñistas y el pase a la oposición de este partido, segunda fuerza parlamentaria con 20 de los 72 escaños de la Asamblea Nacional.

El presidente argumentó que Varela había descuidado sus obligaciones como jefe de la diplomacia por ser, simultáneamente, vicepresidente, canciller, líder de su partido y aspirante a presidente en los comicios de 2014.

En las elecciones de mayo de 2009, la ahora extinta "Alianza por el Cambio" obtuvo el 61 por ciento de los votos y pactó, al menos de palabra, que Varela sería el candidato presidencial de la coalición en los comicios de 2014.

Pero una serie de diferencias vinculadas al manejo del poder y al tema electoral hicieron metástasis en la alianza el martes, con la abrupta salida de Varela de la Cancillería y la renuncia de dos ministros y cinco viceministros panameñistas en solidaridad con él.

La ruptura de la alianza también afecta la correlación de fuerzas en el Parlamento, donde los 20 escaños del panameñismo sumados a los 17 del Partido Revolucionario Democrático dan una mayoría simple a la oposición frente al partido de Martinelli, que tiene 33 escaños.

Esta situación ha sido tildada como "crisis de Gobierno" por sectores políticos opositores, que han dado la "bienvenida" al panameñismo a sus filas.

La Cámara de Comercio expresó su temor de que "los sobresaltos políticos y politiqueros afecten la estabilidad de la economía" de Panamá, la más pujante de la región.

Para el exministro de Comercio e Industria Mario Rognoni, la ruptura de la alianza "todavía no" se traduce en una "crisis de Gobierno", porque "Martinelli tiene capacidad para seguir gobernando con bastante estabilidad si los panameñistas ejercen la oposición con responsabilidad".

Sin embargo, el exministro manifestó a Efe sus temores de que los hasta hace poco aliados cumplan sus "amenazas" de ventilar casos de corrupción, porque entonces -dijo- "sí se acaba la gobernabilidad".

En ese sentido, Rognoni añadió que en el Partido Panameñista "se van a dividir en dos facciones: una radical, de oposición a ultranza, y otra más mediatizada" que buscará un entendimiento con el Gobierno, aunque aclaró que desconoce cual será la dominante.

Por su parte, Miguel Antonio Bernal, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Panamá, dijo que la "ruptura de la alianza estaba en el calendario" de Martinelli.

Según Bernal, el gobernante puede haberla provocado para librarse de Varela, porque -dijo- "está limpiando el camino dentro del marco de su objetivo de reelegirse, no necesariamente él mismo en el cargo, pero sí (alguien de) su partido".Para el catedrático, la ruptura de la alianza de Gobierno, más que generar una crisis de gobernabilidad lo que hace es "acelerar" la crisis institucional que, a su juicio, vive el país, porque se afianzará un estilo de gobernar que calificó como "personalista" y de "irrespeto a la sociedad civil y al Estado de Derecho".Por otra parte, Martinelli puso este miércoles en duda que la ruptura de la alianza con el panameñismo genere una grave crisis en su Gobierno, y acusó a "algunos medios" de "magnificar" el asunto.

El gobernante ya nombró a Roberto Henríquez, hasta ahora ministro de Comercio, como nuevo canciller, así como a José Domingo Arias y Frank de Lima como sustitutos de los panameñistas Carlos Duboy y Alberto Vallarino a la cabeza de los ministerios de Vivienda y Finanzas, respectivamente.

También designó a Ricardo Quijano como nuevo ministro de Comercio, y a Francisco Álvarez de Soto como nuevo vicecanciller, en sustitución del panameñista Álvaro Alemán, quien también renunció.