Brasileña con minivestido disfruta de la fama

SAO PAULO (AP). La brasileña expulsada de la universidad por usar un minivestido rosa dijo que disfruta de su fama, pero quiere continuar sus estudios de turismo... aunque ahora acompañada por un guardia de seguridad.

Mientras se cepillaba su cabello recién teñido de rubio a fin de posar para algunas fotos, Geisy Arruda dijo también que desea recibirse y trabajar en un centro vacacional o un crucero.

Apenas un día antes, Arruda, de 20 años, hizo su primer viaje en avión, a fin de presentarse en una entrevista durante uno de los programas más populares en la televisión brasileña. Ahí narró su experiencia y bromeó en algunas ocasiones.

Algunos viajeros de negocios a bordo del vuelo a Río de Janeiro no pudieron resistirse a la fama ganada por Arruda. Le preguntaron si realmente era ella y luego la fotografiaron con sus teléfonos celulares.

Fue una nueva experiencia para una estudiante de primer año de la universidad, procedente de un suburbio habitado predominantemente por obreros.

Arruda apareció ya en dos de los principales programas de entrevistas de Brasil, donde dijo que se sintió "totalmente aterrada" al ser perseguida por estudiantes varones en la universidad Bandeirantes que le gritaban "¡Ramera, ramera!", y relató que poco después fue expulsada por los directivos de la institución.

La universidad privada, que no tiene reputación de conservadora, dio marcha atrás en medio de las críticas surgidas en todo el país, e informó la semana pasada que Arruda podría volver a tomar sus clases en el turno nocturno, como lo hacía antes del escándalo.

Pero el abogado de Arruda dijo que la joven no volverá sino hasta que se le haya prometido la protección de un guardia de seguridad, bien entrenado, a fin de que la acompañe en el campus.

Vestida con una blusa negra sin mangas y pantaloncillos cortos de satén morado para una entrevista con The Associated Press, la chica, hija del supervisor de una empresa de limpieza y de un ama de casa, sonrió al enterarse de que la AP es una agencia noticiosa estadounidense.

"¡Increíble!", exclamó justo antes de comenzar la entrevista en la oficina de su abogado.

Cuando se preparaba para una foto, luego de peinar su cabello largo y de echar un último vistazo al esmalte rojo de sus uñas, preguntó al fotógrafo: "¿Oye, me veo linda?"

Arruda dijo que todavía está sorprendida por el hecho de que un vestido, sin importar cuán corto hubiera sido, haya causado semejante reacción en una nación donde las ropas provocativas y los bikinis rara vez llaman tanto la atención.

Insistió en refutar las afirmaciones de la universidad, que la acusó de caminar en forma provocativa y de levantarse el vestido, lo que supuestamente fue la causa de su expulsión.

Arruda relató que un joven dijo que le gustaba cómo se veía, y otros compartieron después su opinión. Después, más jóvenes dijeron a gritos que querían tener relaciones sexuales con ella y la fotografiaron con sus celulares. Cientos de curiosos se acercaron, con lo que se formó una especie de turba, dijo Arruda.

Los coros de "ramera" surgieron entre la multitud, mientras la chica salía de la universidad, escoltada y con una bata blanca de laboratorio.

"Fue absolutamente terrorífico", señaló. "Y lo peor es que yo no tenía idea de por qué ocurría todo aquello".

"Creo que ellos simplemente no querían estudiar y buscaban una forma de divertirse y de encontrar algo así como el suceso del año en la escuela. Yo fui simplemente la broma del año", dijo Arruda.

Aseguró que había usado una vez antes el mismo vestido en la escuela, en marzo, sin provocar reacción alguna.

La noche del 22 de octubre comenzó como cualquier otra. Arruda llegó a la casa de sus padres después de finalizar su turno en el trabajo como cajera, donde gana unos 400 reales (235 dólares) mensuales. Pensó qué ropa usaría antes de dirigirse a la universidad en un autobús público.

Dijo que eligió el vestido corto porque tenía previsto ir a una fiesta de cumpleaños con algunos amigos después de las clases.

Después de huir del campus en llanto, Arruda no ha vuelto. Una vocera de la universidad dijo el martes que los estudiantes que asustaron, hostigaron y ridiculizaron a Arruda no serán expulsados.

La prensa brasileña informó que algunas revistas quieren que la joven pose desnuda, y que se le hizo una oferta para lanzar una línea de lencería. Su abogado dijo que algunos reportes son falsos y que él no ha visto propuesta alguna para su cliente hasta ahora.

Arruda considera curioso que se haya vuelto famosa en Brasil y en el mundo después de que su historia se publicó en la internet.

"Todavía no lo creo", dijo. "Es como una película extraña y tonta, pero en la vida real".

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