Colombia: piden abolir extirpación de clítoris a indígenas

BOGOTA (AP). Un juez pidió al presidente Alvaro Uribe el martes detener legalmente una ancestral práctica de una comunidad indígena colombiana, que extirpa el clítoris a las niñas recién nacidas.

La comunidad Embera-Chamí, de 25,000 personas, es la única etnia que mantiene esa costumbre ya que ninguna otra etnia indígena de Colombia la practica.

El juez Marino de Jesús Arcila Alzate, del municipio de Pueblo Rico, en el departamento de Risaralda y a unos 180 kilómetros al oeste de Bogotá, una de las zonas donde habitan los Embera-Chamí, hizo su petición pública en la jornada en un foro indígena realizado en un hotel del centro capitalino.

Lo hizo al comentar su fallo sobre el caso de tres niñas --de 17 de días de nacidas-- a las que les fueron mutilados sus clítoris, según un examen médico general practicado a las bebes en diciembre, cuando fueron llevadas por sus madres a un centro médico de Quinchía, en Risaralda, debido a que presentaban fiebre y vómitos.

Pero al revisar a las bebés un médico se dio cuenta de la extirpación y denunció el caso al juez para establecer si la práctica constituía o no un delito de violencia intrafamiliar. Al emitir su fallo este mes, el juez consideró que si bien la mutilación era "bárbara", no formuló cargos penales a los indígenas porque consideró que no hubo dolo ni intención criminal sino que era propio de una práctica ancestral.

Aunque en Colombia la Constitución señala que las comunidades indígenas pueden ejercer su propia justicia, ello no puede conllevar a prácticas ilegales o que atenten contra los derechos de las personas. Y en eso se basó el pedido público del juez al presidente Uribe, pero sin especificar.

La práctica de la comunidad indígena Embera-Chamí es "bárbara, inhumana, violatoria de los derechos de la mujer y de las niñas de esa comunidad", dijo el juez en su fallo, copias del cual fueron obtenidas por la AP.

Según el médico Hugo Hernando Marsiglia, que examinó a las bebés en diciembre y denunció el caso, con la extirpación los indígenas buscan que cuando la mujer llegue a la adolescencia o a la edad adulta, no incurra en actos de infidelidad. También se ha dicho, según el médico, que existe la creencia entre los Embera-Chamí de que si no se extirpa a tiempo, el clítoris puede desarrollarse como un órgano sexual masculino.

Para Aldemar Tausarma, uno de los jefes Embera-Chamí, el pedido del juez Arcila es equivocado por cuando la práctica "viene desde nuestros antepasados. Entonces eso debe respetarse".

No obstante, Tausarma admitió en el foro que a sus dos hijas nunca les fue mutilado el clítoris.

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