Confed: Las vuvuzelas vuelven locos a los visitantes

RUSTENBURGO, Sudáfrica (AP). Se dice que sin las vuvuzelas el aficionado sudafricano pierde su esencia.

Así que cuando surgieron las quejas de los equipos visitantes de que el ruido ensordecedor de las trompetas de plástico durante los partidos de la Copa Confederaciones afectaba sus sensibles oídos, los sudafricanos reaccionaron indignados.

"QUIEREN PROHIBIR LAS VUVUZELAS", bramaron los carteles con los titulares de los diarios del jueves.

"Esta es nuestra esencia. Así cantamos", dijo Chris Massah Malawai, un empresario de 23 años que hacía sonar una de las trompetas durante el partido que Sudáfrica le ganó el miércoles a Nueva Zelanda. "Así es como yo puedo sentir el partido".

Rolebolige Matolindizo, un estudiante de 17 años, dijo que no puede ir a un partido de fútbol sin la trompeta: "Nadie me va a quitar mi vuvuzela".Danny Jordaan, el director del comité organizador de la Copa Mundial, se ufanó hace poco de que el diseño con techo del estadio Soccer City en Johanesburgo, donde se disputará el partido inaugural y la final, permitirá que el sonido de las vuvuzelas baje de las tribunas y producirá "el mundial más ruidoso de la historia".

En otras palabras, prohibir su uso se equiparía a vedar los cánticos de los hinchas, característica única en Latinoamérica y Europa.

La FIFA ha promovido la vuvuzela como algo propio de Sudáfrica a la par con el makarapa, los coloridos cascos de mineros hechos de materiales reciclados.

"Estoy al tanto que hay gente que no está muy contenta", dijo el presidente de la FIFA Joseph Blatter. "Cuando uno va a un concierto de rock o sale a una disco de noche, creo que el ruido es más fuerte que un estadio".

Uno de los que se quejó fue el delantero brasileño Robinho, quien dijo que las vuvuzelas perjudican la comunicación en la cancha.

"Hubo ratos que no podíamos escuchar las instrucciones que daba (el técnico) Dunga", manifestó Robinho tras la victoria 3-0 sobre Estados Unidos.

Dunga expresó que habría que analizar el asunto. "La gente a cargo debe tomar una decisión", dijo el técnico. "Es un asunto cultural. Hay que valorar los pros y los contras, medir si es positivo o negativo".

En España ya dan que no hay otro remedio que aceptar la costumbre.

"Hacen mucho ruido, pero vamos a tener que acostumbrarnos", dijo el delantero Santi Cazorla.

La FIFA ha dicho que planteará el tema ante el comité organizador del mundial, pero no antes que culmine la Copa Confederaciones.

La vuvuzela oficial es una trompeta plástica de diversos colores chillones. Mide 61 centímetros (24 pulgadas) de largo y no pesa más 110 gramos (4 onzas). El nombre viene del idioma zulú y significa hacer mucho ruido.

Los estadios pueden estar semi llenos y el ruido que producen exceden los decibeles de cualquier cancha en otra parte del mundo.

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