Esterilización puede ser una pesadilla para mujeres

GULISTAN, Uzbekistán ( AP). Saodat Rajimbayeva asegura que hubiese preferido morir junto a su bebé prematuro.

El ama de casa de 24 años dio a luz a Ibrohim por cesárea en marzo, pero a los tres días el recién nacido falleció. La noticia que recibió luego fue el golpe de gracia: el cirujano que la atendió le quitó parte del útero, volviéndola estéril.

El doctor le dijo que la histerectomía era necesaria para extraerle un quiste potencialmente canceroso. Pero Rajimbayeva no piensa igual. Para ella, la esterilización fue parte de una campaña gubernamental que busca reducir la tasa de natalidad.

" Nunca me pidió mi aprobación, ni me hizo exámenes, simplemente me mutiló como si fuese un animal enmudecido", dijo llorando la pálida y débil Rakhimbayeva. " Simplemente debí morir con Ibrohim".

Según grupos de derechos humanos, víctimas y funcionarios del área de salud, Rajimbayeva es una de cientos de mujeres uzbekas que han sido esterilizadas quirúrgicamente sin su consentimiento o conocimiento, como parte de un programa que busca prevenir que la sobrepoblación desate la inestabilidad en el país.

Activistas de derechos humanos y doctores señalan que este año el presidente Islam Karimov intensificó la campaña de esterilización que inició a finales de los años 90.

En un decreto emitido en febrero, el ministerio de Salud les ordenó a todos los centros médicos "reforzar el control sobre los exámenes médicos de las mujeres en edad reproductiva". El mandato agrega que la " anticoncepción quirúrgica debe otorgarse de manera gratuita" a las mujeres que quieran recibir el procedimiento.

El decreto no ordena directamente la esterilización de las mujeres, pero sus críticos alegan que muchos médicos han sido presionados por el gobierno para realizar histerectomías y otros procedimientos.

" La orden viene desde muy arriba", dijo Khaitboy Yakubov, dirigente del grupo de derechos humanos Najot en Uzbekistán.

Las autoridades uzbekas ignoraron numerosas solicitudes de información de The Associated Press. Sin embargo, la AP pudo entrevistar a varios doctores, mujeres esterilizadas y ex funcionarios de salud, algunos de los cuales no quisieron identificarse.

Uzbekistán tiene unos 27 millones de habitantes y una tasa de natalidad de cerca de 2,1, que según demógrafos es suficiente para compensar a una población en caída. En algunos partes del país, como el valle Ferghana, la densidad poblacional es de las más altas del mundo.

Activistas señalaron que el gobierno enfrenta problemas de pobreza y desempleo, entre otros. Las autoridades también temen que legiones de hombres sin trabajo, en áreas de mayoría musulmana, sean reclutados por grupos islámicos radicales asociados con el Talibán o al-Qaida.

La campaña de esterilización involucra a miles de médicos y enfermeras empleados por el gobierno, quienes exhortan a mujeres en edad reproductiva, especialmente a aquellas que ya tienen dos o más niños, a hacerse histerectomías o ligarse las trompas de falopio, señaló Sujrobjon Ismoilov, del Grupo de Trabajo de Expertos, una organización de análisis con sede en la capital, Tashkent.

El cirujano en el caso de Rakhimbayeva Kakhramon Fuzailov se negó a responder a los alegatos de la joven y amenazó con llevar al reportero de la AP ante la policía por " hacer preguntas inapropiadas".

En el 2007, el Comité en contra de la Tortura de la ONU reportó que había un " gran número" de casos de mujeres uzbekas que eran sometidas a esterilizaciones forzadas, por lo general luego de cesáreas. Hubo uzbekas que fueron incluso abandonadas por sus maridos.

Algunas mujeres, en especial en áreas rurales, han dicho que funcionarios de salud o incluso potenciales empleadores las presionan para que se esterilicen.

Asimismo, trabajadores del área de salud involucrados en la campaña reciben amenazas de recortes salariales, despidos o bajas, si no convencen a al menos dos mujeres al mes a esterilizarse, dijo a la AP un ex empleado de alto rango del ministerio de Salud, bajo la condición de anonimato.

La tradición es un factor importante en esta sociedad dominada por los hombres, en la que una familia numerosa es vista como una bendición de Dios y las mujeres son con frecuencia culpadas si un matrimonio no tiene hijos.

Cuando Rajimbayeva le contó a su esposo sobre la esterilización, en lugar de consolarla, Ulmas _un conductor de autobús de 29 años quien se negó a ser entrevistado_ le dijo que se mudara de nuevo a casa de sus padres y esperara allí por los papeles del divorcio porque él no quería vivir con una esposa infértil.

" Ni siquiera se preguntó por qué los doctores me esterilizaron, simplemente me culpó de todo", señaló. " Ahora no tengo esperanzas de tener hijos, no tengo trabajo, no tengo futuro".

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