En Francia, algunos hacen negocio teniendo muchas esposas

PARIS ( AP). Los velos que cubren la cara han estado en el centro del debate sobre la inmigración musulmana en Francia, pero hay otra tradición controversial que es menos conocida y más común entre los inmigrantes: la poligamia.

El asunto regresó al ojo público la semana pasada, cuando una mujer fue citada por manejar con un velo sobre la cara en Nantes, una ciudad occidental de Francia. Las autoridades acusaron luego a su esposo de tener al menos otras tres esposas y sospechan que podría haber estado sacando provecho de las prestaciones del gobierno.

La poligamia es uno de los asuntos, como los matrimonios forzados y la mutilación genital, que deben enfrentar cada vez más las naciones europeas, a medida que llegan inmigrantes con costumbres que van en contra de sus leyes.

Hay además esposos que tienen varias cónyuges para sacarle dinero al gobierno, al aprovechar un generoso sistema de bienestar público que les permite obtener fondos por cada una de sus esposas.

" Practican la poligamia sólo por eso", dijo Jean-Marie Ballo, fundadora de Nuevos Pasos, una asociación que ayuda a las mujeres a escapar de la poligamia. " Yo incluso diría que los polígamos en Francia se están reproduciendo por dinero".

Ball dijo que ha visto casos en los que los documentos de la esposa legal son empleados para que una segunda mujer reciba atención médica, lo cual puede poner en peligro a la paciente al usar un historial médico que no es el suyo.

Durante décadas, la poligamia fue legal en Francia para aquellos que llegaban de unos 50 países donde la práctica era reconocida, pero ésta fue prohibida en 1993.

No es fácil saber cuántas familias viven en la poligamia en Francia porque la práctica se mantiene en secreto.

La Comisión Nacional de Consulta sobre los Derechos Humanos dijo en un reporte de 2006 que hay entre 16,000 y 20,000 familias polígamas, que representan unas 180,000 personas, incluyendo niños que viven en hogares con múltiples esposas. En comparación, se calcula que menos de 2.000 mujeres usan burkas o velos similares.

Chantal Brunel, una legisladora del partido oficialista UMP, pidió el fin de semana pasado una revisión región por región de los subsidios a las familias para evitar que los hombres polígamos se sigan beneficiando de la ayuda que reciben las esposas ilegales.

" Tener niños no puede ser como tener un salario", dijo.

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