Granja de marihuana causa daños en parque nacional en EU

MOUNT VERNON, Washington, EU (AP). A mediados de agosto, más de 50 agentes del orden lanzaron una redada en el primer sitio de cultivo de marihuana descubierto en un parque nacional en el estado de Washington.

Los agentes arrancaron más de 16,000 plantas de marihuana en un día y las colocaron en camiones para ser destruidas.

En el lugar quedaron las heridas dejadas por la alteración de la flora, además de meses de basura y sustancias químicas usadas en el cultivo de las plantas. Limpiarlo y arreglarlo todo tomará mucho tiempo y dinero.

Los cultivadores escaparon, pero sin el fruto de su operación, estimada en 84 millones de dólares. Investigadores piensan que un poderoso cartel mexicano de drogas --usando granjeros locales-- es responsable por los cultivos en el Parque Nacional North Cascades, al este del condado Skagit y cerca del lago Ross, así como por sitios similares en otros parques en el resto del país.

En el último decenio, se han descubierto y destruido cultivos ilegales de marihuana en los parques nacionales de Saquoia y Kings Canyon, en el Área Nacional de Recreación Whiskeytown, en el Área Nacional de recreación de Santa Mónica y en la Costa Nacional de Point Reyes.

Para algunos, lo más trágico es las huellas que quedan en tierras de parques nacionales unas vez son arrancadas las plantas.

"¿Adónde fue a parar la naturaleza?", se preguntó Mignonne Bivin tras un viaje reciente al sitio donde miles de abetos de Douglas fueron cortados para abrir espacio para miles de plantas de marihuana en el Parque Nacional de North Cascades. Bivin es la ecologista de plantas en el parque y está a cargo del plan para ayudar a restaurar el área.

La marihuana fue cultivada en terrazas en cinco parcelas. Tres de las parcelas medían 30x30 metros. Las otras dos medían aproximadamente la mitad.

Cuando las plantas fueron arrancadas, quedaron amplios cráteres en las terrazas construidas por los cultivadores. En cinco diferentes partes de la ladera había algunos árboles, con ramas cortadas para permitir el paso de la luz del sol, y las ramas más altas intactas para proveer cubierta.

Los árboles que fueron cortados yacían alrededor del perímetro, amontonados para impedir el acceso a los animales salvajes.

"Esto ha perturbado el ecosistema, y pienso que esa es nuestra mayor preocupación", dijo Kevork Arackellian, un guardia forestal que ayudó en la redada inicial.

Otros troncos fueron cortados para construir albergues, que fueron suspendidos en otros árboles. Un pimiento rojo colgaba en uno de los albergues, y se podían ver restos de huevos, cebollas y limones.

Latas de salsa de tomate, tortillas y botellas de agua estaban diseminadas en diferentes sitios.

Los investigadores piensan que seis cultivadores vivían en el lugar y atendieron las cosechas durante meses.

Arackellian dijo que ha aparecido nueva basura desde la redada, lo que le hace pensar que los cultivadores regresaron.

Bob Mierendorf, que visitó el sitio con Bivin recientemente, dijo que un pedazo de tierra despejado y usado como área de dormir le indicaba que los cultivadores habían vivido allí por la menos dos temporadas.

"Estoy asombrado por la cantidad de esfuerzo y trabajo que tomó hacer esto", dijo Mierendorf.

Cerca de un albergue había un área de baño. En un rincón en la tierra había una barra de jabón, y debajo del lugar, un hueco de un metro de diámetro.

Tuberías negras usadas para colectar el agua de arroyos para irrigar las plantas estaban dispersados en la ladera junto a trampas para ratas y veneno.

La restauración plena de los cinco sitios tomará centenares de horas de trabajo. Hay que sacar toda la basura del área, desmantelar los albergues y las cercas.

No se puede hacer mucho respecto al daño causado por la cantidad de sustancias químicas empleadas en el cultivo de la droga, dijo Bivin, especialmente por la carencia de fondos.

Bivin espera encontrar voluntarios para ayudar con las labores necesarias. Llegar al área es en sí un problema. El sitio de los cultivos está cerca del lago Ross y a una difícil subida del sendero del East Bank.

"Nosotros esperamos conseguir suficiente gente para la primavera o el verano próximos para ayudar a devolver el área a su estado natural", dijo Arackellian.

Los empleados de los parques monitorean además para detectar la presencia de especies foráneas.

"Los parques nacionales son lugares especiales para todos los estadounidenses, lugares a los que traemos a nuestras familias y niños a disfrutar las maravillas de la naturaleza y conocer su patrimonio", dijo Mary Bomar, directora del Servicio de Parques Nacionales, en una nota de prensa. "Granjas de marihuana como la recientemente destruida en el parque de North Cascades son una plaga para nuestros parques nacionales".

A inicios de septiembre, investigadores sacaron otras 6,752 plantas de marihuana de tierras públicas en el este del condado de Skagit en una operación similar de cultivo. Esta vez, fue en tierras del Departamento de recursos Naturales. Esa fue la segunda operación grande descubierta en el área en un mes, y la segunda mayor en el condado en los últimos 25 años, dijo el vice alguacil Will Reichardt.

"Es nueva evidencia de que las organizaciones hispanas de narcotráfico que son tan prevalecientes en el oriente de Washington están moviéndose a esta parte", dijo Reichardt. "Esperamos que no sea tendencia, pero parece que en eso se está convirtiendo".

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