Hijos de británico que fingió su muerte nunca lo perdonará

LONDRES (AP). Los hijos de un británico que fingió su propia muerte para estafar a las aseguradoras dicen que nunca podrán perdonar a sus padres por haberles hecho creer que él murió ahogado en un accidente de canoa, informaron dos periódicos locales.

En entrevistas publicadas el domingo por los diarios el domingo Mirror y The Mail, Mark y Anthony Darwin describieron cómo su angustia y pesar se convirtieron en furia y odio cuando se dieron cuenta de que fueron engañados durante seis años.

"Ellos empañaron todos los momentos buenos antes de eso. Nunca podré perdonarlos por habernos puesto en la tortura del duelo", dijo Andrew citado por un diario. "Ellos estuvieron juntos en eso y merecen las sentencias emitidas por el juez", agregó.

John y Anne Darwin recibieron el miércoles penas de más de seis años de cárcel después de que una corte los halló culpables de fingir la desaparición de John en 2002 como parte de un fraude para pagar sus deudas con el dinero que recibieran del seguro y su pensión.

El plan empezó a venirse abajo en diciembre pasado, cuando John Darwin, de 57 años, se presentó en un cuartel de la policía en Londres, asegurando que tenía amnesia.

Luego se descubrió que la pareja ocultó la verdad porque tenían planes de empezar una nueva vida en Panamá.

El y su hermano se quedaron durante tres semanas con su madre, al parecer devastada, para cuidarla. Dijeron que nunca sospecharon nada.

"Yo habría apostado mi pierna izquierda de que no había nada extraño", dijo Anthony citado por uno de los periódicos. "Fue la situación más horrenda, tensa y triste. No pudo sentirse más real. Yo creó totalmente que él estaba muerto, mi corazón estaba destrozado. Había perdido a mi papá".

Poco después de que ambos dejaron sola a su madre, John se unió a Anne, viviendo en un cuarto secreto en un apartamento al lado de la casa familiar en Seaton Carew, 420 kilómetros (260 millas) al norte de Londres.

Los hijos dijeron que visitaban frecuentemente a su madre.

"Alrededor de un año después, una vez descubrimos la medicación que tomaba papá para las anginas, en un armario", dijo Mark. "Ella dijo que había olvidado librarse de la medicina".

Mark dijo que odiaba a sus padres por el engaño.

"Viendo las cosas en retrospectiva, ella fue toda una mentirosa y realmente se merece un premio Oscar. Nunca tropezó", afirmó Mark.

La pareja montó la farsa para cobrar medio millón de dólares en seguros de vida. Anne Darwin, de 56 años, reconoció que ayudó a su marido a escenificar la muerte e insistió en que fue obligada por su esposo.

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