Madrid: Mozart se cuela en la cárcel

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MADRID (AP). Sandra cerró los ojos y por un instante se sintió libre. La colombiana de 35 años guarda en secreto su apellido por miedo a que se haga pública su condición de presa. El lunes, la rutina de los últimos tres años que lleva encerrada se rompió para asistir a un concierto de música clásica en el salón de actos de la prisión.

Junto a ella, un centenar de presos de la cárcel madrileña de Soto del Real, hombres y mujeres, pudieron escuchar un recital de algo menos de una hora en el que se interpretaron sendas piezas de Mozart y Edward Grieg.

"Ha sido maravilloso, como un sueño. He podido cerrar los ojos y transportarme fuera de estos muros", explicó Sandra.

El concierto, el primero que ofrece una orquesta sinfónica española en un centro penitenciario, sirvió para ilustrar el acuerdo suscrito por el Teatro Real de Madrid y el gobierno español para fomentar la enseñanza de la ópera y la música en las cárceles durante los próximos cuatro años.

"Es sólo una muestra, pero puede servir de anzuelo para la gente que desee interesarse en este mundo", dijo José Antonio Montaño, de 32 años, el director de la orquesta.

Los 26 músicos que actuaron hicieron las delicias de los presos, quienes no pararon de aplaudir. Fue un día especial, fuera de lo común, con un gran revuelo de cámaras y periodistas en el interior de la cárcel.

Antonio Martín tiene 34 años y lleva 26 meses en prisión por un delito de tráfico de drogas. Aprovecha su tiempo para estudiar la carrera de filología inglesa y asegura ser un apasionado de la ópera.

"Me gusta y me interesa este mundo, y me ayuda mucho en mis estudios", comentó.

José Abrodes, de 45 años, indica que le queda poco tiempo para salir en libertad y como muchos otros presos se resiste a revelar su delito. No sabe mucho de música, pero agradece actividades como este concierto.

"Todo lo que ayude a romper la rutina de la vida carcelaria es fundamental para nosotros. Es una especie de liberación mental", dijo.

José Jorge Cabrera, de 25 años, ingresó hace apenas unos días en Soto del Real, pero al igual que sus compañeros disfrutó mucho de la actuación.

"Por un momento, te sientes libre", manifestó.

La prisión de Soto de Real alberga a 1,800 presos, la mitad de ellos extranjeros.

Entre las actividades programadas en este plan de fomento de la ópera se incluyen proyecciones de vídeo y talleres educativos.

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