Monopoly de oro y piedras preciosas deslumbra en Wall Street

Nueva York ( EFE). El juego de Monopoly más caro del mundo, con un tablero de oro de 18 quilates y valorado en dos millones de dólares, es desde hoy la nueva atracción del museo de las Finanzas de Nueva York, situado en el corazón de Wall Street.

" Es una pintura, una escultura, una pieza de arte y algo único", explicó a Efe el creador del deslumbrante tablero, el joyero estadounidense Sidney Mobell.

El tablero y todos los accesorios fueron realizados en 1988, cuando la onza de oro costaba unas tres veces menos que ahora, que está en máximos históricos en torno a 1,372 dólares.

El juego fue encargado por la compañía Parker Brothers, propietaria de los derechos de Monopoly, después que el propio artista se ofreciera a realizar una versión del popular juego en oro y piedras preciosas.

El mismo año de su creación y entre grandes medidas de seguridad fue mostrado al público por vez primera y única en el torneo mundial de Monopoly de Londres, pero no se jugó con él por miedo a que "lo arañaran o a que alguien se llevara alguna de las casitas o los coches como recuerdo", señaló Mobell.

Explicó también que en esa ocasión sólo el entonces primer ministro del Reino Unido Edward Heath jugó una pequeña partida con su creador.

Todos los elementos que forman el juego están decorados con pequeños detalles preciosos, así las casas están realizadas en oro y rematadas con chimeneas decoradas con rubíes, mientras que los hoteles están acabados en zafiros, señaló a Efe Mobell, a quien el popular presentador de televisión Johnny Carson solía llamar el "joyero de las estrellas".

El tablero no se queda atrás y cada una de sus casillas contienen piedras preciosas, " desde la cárcel hasta el aparcamiento", puntualizó Mobell.

El joyero se mostró especialmente orgulloso de los dos dados, cuyo valor asciende a 10,000 dólares, pues están realizados en oro y en sus 42 puntos lleva incrustaciones de diamantes tallados.

Además de este tablero del popular Monopoly, Mobell ha hecho otros trabajos relacionados con los juegos de mesa y ha convertido en verdaderas joyas otros juegos como los de " backgammon" o ajedrez.

El joyero, que confesó ser un mal jugador de Monopoly, aseguró que la parte más difícil del proceso de fabricación fue conseguir crear el logotipo del juego que tradicionalmente se sitúa en el centro del tablero con esmalte rojo.

Mobell señaló que nunca ha pensado en vender el tablero y recordó que todos los objetos artísticos que ha realizado han sido donados al museo Smithsonian, en Washington, por lo que nunca podrán salir al mercado.

Ahora el museo washingtoniano ha cedido el espectacular tablero de forma temporal a la institución de Wall Street, que lo expondrá durante dos años.

Junto al lujoso Monopoly, el museo neoyorquino reunió ejemplares comunes del tablero para realizar un torneo entre sesenta niños del considerado el juego comercial de mesa más jugado del mundo tras sus más de cien años de historia.

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