Obligan a discoteca de infantes a reducir alboroto

WELLINGTON, Nueva Zelanda (AP). Un grupos de niños que bailaban en una fiesta organizada por un jardín de infantes, recibieron órdenes de funcionarios que allanaron el local de bajar el volumen pues de lo contrario la francachela sería interrumpida.

La incursión de las autoridades en el Jardín de Infantes One Tree Hill, en Auckland, la ciudad más grande de Nueva Zelanda, ocurrió el viernes en la noche.

Mientras los padres y los infantes bailaban al ritmo de las melodías "Bob the Builder" y "The Chicken Dance", un vecino indignado les arruinó la diversión al llamar al servicio de control de ruidos.

La maestra Jenny Skerritt dijo el martes que los funcionarios "que estaban con el rostro algo colorado", de repente aparecieron en la puerta del jardín de infantes con una notificación reclamando que cesara el ruido.

Skerritt reconoció que había algo de estruendo, pero no el suficiente para despertar a varios bebés, que durmieron plácidamente durante todo el incidente.

"No creo que haya sido tan ensordecedor, pero me imagino que se trata de una cuestión de perspectiva", dijo Skerritt a la Radio Nacional.

El sonido fue atemperado durante la última media hora del baile, que concluyó a las 7 de la noche.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes