Texas: santero pide a corte permiso para sacrificar cabras

NUEVA ORLEANS (AP). Un santero puertorriqueño apeló ante una corte federal el veredicto que le negó la autorización para sacrificar una cabra en una ceremonia religiosa.

José Merced, de 46 años, acusó a la ciudad de Euless de pisotear su derecho constitucional de libertad de culto, pero el juez federal de distrito John McBryde desestimó el caso. Merced apeló el miércoles la determinación de McBryde ante el Tribunal del Quinto Circuito de Apelaciones, con sede en Nueva Orleáns.

Los funcionarios de la ciudad indican que los sacrificios de animales perjudican la salud pública y violan las ordenanzas que reglamentan los mataderos y la crueldad hacia los animales.

"Es repulsivo y no cabe en un ambiente urbano", dijo William McKamie, abogado de la ciudad al salir de la audiencia.

El juez Rhesa Barksdale le preguntó al fiscal Bradford Bullock cuál era la diferencia entre el sacrificio de animales y un cazador que lleva a su casa un venado y respondió: "este hombre quiere tener en su casa animales vivos, una gran cantidad de animales vivos".

El abogado de Merced, Eric Rassbach, dijo que su cliente había hecho sacrificios de animales en su casa de Euless durante 16 años sin problemas y que se deshacía de los restos de forma que no afectaba la salud pública.

Rassbach, miembro de la Fundación Becket pro Libertad Religiosa, describió la santería como una religión afro-cubana con un complejo ritual para ordenar a sus sacerdotes, que puede incluir el sacrifico de hasta nueve animales cuadrúpedos tales como cabras y corderos, unas 20 gallinas y otras aves además de una tortuga.

McKamie dijo que Merced echó restos de pollos en un riachuelo una vez y no tiene los utensilios necesarios para manejar muchos animales en su propiedad o desechar los restos en una forma sanitaria.

Merced dijo que en septiembre del 2004 dos policías interrumpieron una ceremonia en su casa y le dijeron que no podía matar más animales. En mayo de 2006 fue amonestado nuevamente por la policía luego que un vecino se quejó de una reunión en su casa.

Merced solicitó un permiso para practicar carnicería en su casa pero la municipalidad le informó que eso estaba prohibido. Merced destacó que no ha podido iniciar a ningún sacerdote en tres años, pero que no ha considerado abandonar Euless.

"¿Por qué irme? Este el país de la libertad religiosa", dijo Merced al salir de la corte en Nueva Orleans.

Merced destacó que la ciudad no ha intervenido con otros diez santeros que viven allí.

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