Universidad dice no fue el minivestido, sino cómo se usó

SAO PAULO (AP). El caso de una estudiante expulsada de una universidad brasileña por llevar un minivestido cuyo caso provocó sensación mundial en Internet ha causado gran perplejidad: ¿Cómo es posible que una prenda, sin importar cuán corta sea, haya causado tal escándalo en una nación donde la ropa escasa y los bikinis diminutos son algo normal?

La respuesta, dijeron el martes las autoridades de la Universidad Bandeirante, no está en el vestido rosa, sino en cómo lo portó la mujer.

"Hay centenares de chicas todos los días vistiendo minifaldas en este campus y nunca ha pasado nada", dijo el vicerrector Ellis Brown en una conferencia de prensa el martes. "El tamaño del vestido nunca se puso en discusión. Fue su conducta", agregó.

Las autoridades de la universidad reiteraron que el día del alboroto en el campus, el 22 de octubre, la estudiante de turismo Geisy Arruda, de 20 años, supuestamente se subió el vestido provocativamente y se detuvo ocasionalmente para posar en fotografías.

Un catedrático le dio su saco para cubrirse y fue escoltada por la policía en medio de una serie de insultos y groserías de los estudiantes, algunos de los cuales le gritaron que era una "prostituta".

Luego del alboroto la universidad la expulsó, pero el lunes la universidad dio marcha atrás, tras ser avasallada por una ola de rechazo nacional de un país conocido mundialmente por sus bikinis y otras prendas diminutas, especialmente en sus playas y el carnaval de Río de Janeiro.

Decio Lencioni, abogado de la universidad, dijo que ella también eligió el camino más largo hacia sus clases para llamar la atención de más estudiantes.

Arruda negó vehementemente esa versión, diciendo: "Es una gran mentira que me haya levantado el vestido", informó la agencia Estado.

Brown dijo que al revertir su decisión de expulsar a Arruda, la escuela estaba optando por una acción educativa y no una disciplinaria. Brown no dijo cuando regresará Arruda a la universidad. Ella no ha hecho ninguna declaración pública desde el anuncio de su reintegración.

Arruda dijo previamente que ella tendría miedo de regresar, pero Brown dijo que si ella lo hace, habrá guardias de seguridad de la escuela atentos a la situación para asegurarse de que pueda estudiar tranquilamente, sin entrar en detalles.

Uno de los abogados de Arruda, Nehemias Domingos de Melo dijo el lunes que su cliente ya ha sido contactada por otras dos universidades que le ofrecen una beca al 100%, pero no estaba claro si la estudiante aceptará alguna oferta. Nadie contestó a las llamadas telefónicas hechas el martes a la oficina del abogado.

Videos de estudiantes burlándose e insultando a Arruda por haber ido a clases con su minivestido rosa fueron subidos a internet. El caso llegó rápidamente a las primeras planas de los diarios en todo Brasil y atrajeron la atención mundial.

Aunque Brasil es conocido mundialmente debido a que algunos de sus habitantes portan ropa reveladora _ sobre todo en ciudades playeras, donde muchos bikinis son del tipo "hilo dental" _ la mayoría de los estudiantes universitarios visten más convencionalmente en sus campus, normalmente con pantalones vaqueros y camisetas.

La universidad publicó el domingo un aviso en un diario, acusando a Arruda de faltar el respeto "a los principios de ética, dignidad académica y moral" de la institución, al ir a clases con ropa inapropiada. Asimismo la acusó de tener una actitud provocativa, incompatible con el ambiente universitario.

"Sólo cumplimos con nuestras normas", destacó Lencioni, el abogado de la universidad. "El problema no es su ropa, sino su comportamiento, su actitud", agregó.

Antes de la decisión de la universidad, Arruda acababa de decir el lunes que fue humillada por el hecho y que las autoridades universitarias nunca le advirtieron que su vestido fuera demasiado subido de tono, según la agencia informativa privada Estado.

"Si un guardia de seguridad o un profesor me hubiera dicho algo, yo simplemente habría regresado a casa para cambiarme de ropa", afirmó en una atestada conferencia de prensa, acompañada por siete abogados.

La unión nacional de estudiantes de Brasil, el Colegio de Abogados, el ministerio de Políticas para las Mujeres y otras instituciones condenaron la decisión de la universidad. El ministerio de Educación de Brasil dijo el lunes que le daba un plazo de 10 días a la universidad Bandeirante para que explique la expulsión de Arruda.

La unión nacional de estudiantes difundió hoy martes una declaración en la que celebró la decisión de la universidad de reintegrar a Arruda, pero agregó que falta más por hacer, como enmendar la humillación que sufrió y darle garantías de seguridad para poder continuar sus estudios.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes