"La clínica del horror" escandaliza a Italia

MILAN, Italia (AFP) - La "clínica del horror", donde un grupo de médicos italianos extirpaba senos por un simple nódulo y arrancaba medio pulmón por una pleuritis para multiplicar sus ganancias con cirujías, sacudió este martes a Italia.

Los jueces de Milán (norte) comenzaron a interrogar a los protagonistas del escándalo de la clínica Santa Rita de la ciudad, considerada una verdadera "carnicería" por las atrocidades cometidas en ella por los galenos.

En total 14 personas han sido involucradas en el caso, entre ellas 13 médicos y el propietario de la entidad, el notario Francesco Paolo Pipitone.

Acusados de estafar a la administración pública, a la que exigían jugosos y numerosos reembolsos, los médicos milaneses deberán sentarse en el banquillo de los acusados por homicidio voluntario con el agravante de "crueldad", según la policía que abrió la investigación en 2007 tras una denuncia anónima.

Unas 86 personas fueron operadas injustificadamente con el sólo objetivo de ganar dinero a través de los reembolsos de la seguridad social, que son más elevados cuando se pasa por la mesa del cirujano.

Unos 2,5 millones de dólares fueron desfalcados entre 2005 y 2006, según la policía.

El director de la división de cirujía de tórax, Pier Paolo Brega Massone, y su asistente, Pietro Fabio Presicci, fueron encarcelados e interrogados inmediatamente.

Los otros acusados cumplen detención domiciliaria.

La prensa italiana publicaba el martes párrafos del acta de acusación, en la que se reproducen las cínicas conversaciones telefónicas de los médicos de esa clínica, que con asombrosa frialdad decidieron instalar a una enferma de más de 90 años una prótesis que no estaba estilirilizada "porque tenía una expectativa de vida breve".

Los médicos operaban "sin ninguna consideración por el sufrimiento, agravándolo en varias ocasiones con intervenciones inútiles con el lema de más se opera, más se gana", sostiene el documento.

A una mujer de 42 años le extirparon un seno por la presencia de dos nódulos; a una joven de 18 años le mutilaron un seno por un adenoma benigno y a un señor de 38 años que tenía pulmonía le quitaron parte del pulmón en vez de tratarlo con antobióticos.

Una mujer de 88 años fue operada tres veces en el mismo año, lo que le produjo a la clínica ganancias por 12,000 euros.

"Unas cinco personas murieron por razones que podían haber sido evitadas", sostienen los investigadores, que denunciaron el desorden en las historias clínicas de los pacientes, cuyos datos no corresponden con los diagnósticos ni con los tratamientos.

El doctor Massone, que llegó a autodefinirse "el Arsenio Lupin de la cirurgía" dejó que un estudiante saliera de la clínica con tuberculosis "llegando a infectar a toda la clase", relató un colega a un amigo, según las escuchas telefónicas.

"Siempre he pensado en el bien de los enfermos", se defendió Massone al ser interrogado por la policía.

"Era una fábrica con una cadena de obreros del bisturí que no paraba", afirma el martes el diario La Stampa.

Todos los galenos de esa clínica fueron suspendidos del colegio de médicos, mientras la organización de médicos católicos denunció la falta de ética que reina en el sector y pidió más y severos controles en un comunicado.

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