El museo mundial de miniaturas abre con 65,000 piezas

España ( EFE). Brihuega El Museo Mundial de Miniaturas del Profesor Max, en Brihuega (Guadalajara), alberga una colección de más de 65,000 miniaturas y microminiaturas que pasa por ser una de las más importantes del mundo y que incluye piezas de artistas tan importantes como Miguel de Unamuno o Pablo Picasso.

Esta muestra, que nació hace una semana gracias al empeño de la familia del Profesor Max, supera en número de piezas y en espectacularidad al 'Primer museo mundial de miniaturas. Carromato de Max', abierto por este hipnotizador e ilusionista en la localidad malagueña de Mijas en 1972.

Ahora, gran parte de la gran colección de pequeñas piezas del Profesor Max está ubicada en el antiguo convento franciscano de San José de Brihuega, convertido en un museo "único" en el mundo, tanto por su holgada colección como por la calidad y exclusividad de sus piezas, según ha indicado en declaraciones a Efe el sobrino del Profesor Max y gerente del museo, Javier Sánchez.

Es, además, un proyecto personal que nace de su pasión por continuar el legado de su tío, el famoso ilusionista briocense Juan Elegido Millán, 'Profesor Max', un hipnotizador español de fama mundial -el primero que realizó hipnosis por teléfono y a través de fotografía-, además de médico, profesor y periodista.

Su sobrino relata que, además de estos méritos, su tío era también un viajero empedernido y fue en esos viajes cuando comenzó una afición: la de coleccionar mundos en miniatura.

Fue este hobby lo que le llevó a hacerse con una colección de más de 30,000 piezas y le motivó a montar el primer museo mundial de miniaturas, ubicado en Mijas (Málaga).

A su muerte, ha sido su sobrino quien ha decidido continuar su legado y, para ello, ha decidido montar en la localidad natal del Profesor Max un museo que alberga una colección aún mayor, con piezas de muy diversa procedencia, autoría o estilo.

Entre ellas destaca la casa de muñecas más pequeña del mundo -con un récord Guiness que lo certifica-, "La última cena" pintada en un grano de arroz, una colección de miniaturas de zapatos que incluye algunas hechas en un hueso de aceituna, un Padre Nuestro escrito en el canto de una tarjeta de visita o dos cabezas reducidas al modo de los jíbaros, por nombrar sólo algunas de las piezas expuestas.

" Es una muestra única en el mundo, porque, no sólo ha aglutinado a los mejores miniaturistas de los cinco continentes, sino que también incluye piezas de otros artistas que, expresamente, han entregado obras de arte a pequeña escala, como el propio Unamuno o Pablo Picasso", comenta orgulloso Sánchez.

Sin embargo, le cuesta decidirse por una única pieza de toda la colección, ya que, " cada una de ellas es especial e incomparable". Pasando por alto esta difícil cuestión, sí que cree que las piezas más sorprendentes son el retrato del prócer venezolano Andrés Vello en la cabeza de un alfiler, las figuras de un toro y un torero en la cabeza de una cerilla y la pajarita de papel en miniatura realizada por Miguel de Unamuno.

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