Al-Maliki hace propuestas a adversarios

Fuerzas iraquíes y combatientes suníes luchaban ferozmente por el control de la refinería de petróleo más grande del país, mientras que el primer ministro Nuri al-Maliki lanzaba una ofensiva diplomática a través de un mensaje por televisión para tratar de recuperar apoyo de los resentidos suníes y curdos de la nación.

Mientras tanto, el gobierno aseguró que había recuperado el control parcial de una ciudad estratégica cerca de la frontera con Siria.

Las palabras conciliatorias de al-Maliki, acompañadas de un promesa de "enseñar una lección" a los rebeldes, fueron pronunciadas el miércoles en momentos en que casi todas las principales comunidades de Irak han sido arrastradas a convulsiones de violencia no vistas desde los días oscuros de los asesinatos sectarios de hace casi una década.

Estados Unidos ha estado presionando a al-Maliki para que adopte inclusión política y mine la insurgencia realizando aperturas a la alguna vez dominante minoría suní, la cual se ha quejado desde hace mucho tiempo de discriminación por parte de su gobierno y de abusos de sus fuerzas de seguridad, comandadas por chiíes.

En Washington, el presidente Barack Obama dio un informe breve al Congreso sobre opciones para suprimir la insurgencia inspirada en al-Qaida, aunque funcionarios de la Casa Blanca dijeron que el mandatario no había tomado decisiones respecto a cómo responder a la desmoronada situación de seguridad en Irak. Aunque Obama no ha descartado del todo la posibilidad de lanzar ataques aéreos, tal acción no es inminente, afirmaron funcionarios, debido en parte a que agencias de inteligencia no han podido identificar objetivos claros.

Al-Maliki, un chií, ha rechazado acusaciones de parcialidad en contra de los suníes y curdos de Irak y ha estado enfatizando en días recientes que la amenaza que representan los combatientes del Estado Islámico para Irak y el Levante (EIIL) afectará a todos los iraquíes sin importar sus afiliaciones étnicas o religiosas. El primer ministro además rechaza cualquier insinuación de que el Estado Islámico y otros grupos extremistas estén recibiendo apoyo de sunís resentidos, hartos por la discriminación que perciben.

En una acción diseñada al parecer para satisfacer la exigencia de Obama de una reconciliación nacional, al-Maliki expresó optimismo en un mensaje televisado el miércoles sobre lo que calificó como la acometida de todos los grupos políticos de Irak al reto de defender a la nación contra la amenaza de rebeldes.

La crisis ha llevado a los iraquíes a descubrir la "unidad nacional", dijo.

"Digo a todos los hermanos que ha habido prácticas negativas de miembros del ejército, civiles y milicianos, pero no es eso de lo que deberíamos estar discutiendo", dijo al-Maliki. "Nuestro esfuerzo no debería estar enfocado aquí y abandonar el objetivo más grande de derrotar al EIIL".


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