Argentina: protestas por debate de reforma jubilatoria

Sindicatos y organizaciones políticas y sociales se concentraban el jueves en las cercanías del Congreso argentino en un escenario de creciente tensión para rechazar un controvertido proyecto de recorte de las jubilaciones que el gobierno apuesta a convertir en ley.

El edificio de Parlamento fue blindado con un vallado resguardado a su vez por cordones de agentes de la policía y la gendarmería -la policía de fronteras- horas antes del inicio de una de las sesiones legislativas más caldeadas que se recuerdan en los últimos tiempos.

El proyecto que supone un recorte en los haberes jubilatorios, pensiones y ayudas para familias pobres a partir de marzo de 2018 ya fue aprobado por el Senado. El gobierno del presidente Mauricio Macri apuesta convertirlo en ley en una sesión maratónica en la cámara baja para lo que necesita el apoyo de sectores de la oposición.

Los votos no estaban asegurados horas antes del inicio del debate.

La iniciativa tiene como eje central la modificación de la fórmula de movilidad jubilatoria que establece los aumentos periódicos aplicados a los haberes en un contexto inflacionario. Abogados advirtieron que la aplicación retroactiva de este mecanismo es inconstitucional y opositores vaticinaron una catarata de juicios por parte de los jubilados.

En la actualidad las jubilaciones se ajustan semestralmente tomando en cuenta la evolución de los salarios y la recaudación impositiva. El proyecto contempla que el aumento sea trimestral y se establezca en un 70% por el índice de inflación y el resto por el incremento de los salarios.

El aumento previsto para marzo se calcularía bajo la nueva fórmula, lo cual implicaría un recorte en los haberes respecto del anterior cálculo.

El jefe de Gabinete Marco Peña dijo a periodistas que el gobierno es optimista acerca de que la reforma salga adelante. Las modificaciones fueron pactadas en el marco de un acuerdo con los gobernadores de las provincias tanto del oficialismo como la oposición que les garantiza financiación para sus deficitarias arcas públicas.

Peña sostuvo que los cambios no supondrán un recorte ya que contemplan que los haberes estén siempre por encima de la inflación. “El año que viene los jubilados van a estar en torno al 5%” por arriba del índice general de precios, afirmó.

El gobierno recordó además que 1,2 millón de jubilados han logrado actualizar sus haberes durante la administración de Macri que comenzó hace dos años.

La diputada opositora Mirta Tundis cuestionó que “cuando hay un descuento esto nunca más se corrige” y afirmó que la dinero que se ahorraría el gobierno en jubilaciones y otras prestaciones “es para los gobernadores”.

La legisladora criticó el argumento oficialista acerca de que los haberes van a estar cinco puntos por arriba de la inflación al señalar que ello no será sobre el monto que les correspondería a los jubilados en marzo según el modelo actual, sino sobre uno menor producto del ajuste que contempla la iniciativa.

“Para corregir esa pérdida deberían dar un aumento adicional, lo que ningún gobierno va a hacer”, afirmó.

Expertos sostienen que el sistema previsional argentino es insostenible debido a que no hay suficientes trabajadores que aporten para sostener los haberes jubilatorios por el gran porcentaje de trabajo en negro o ilegal.

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