Ascienden a 75 los muertos tras nuevas protestas en la RDC, según oposición

El número de muertos en las protestas celebradas en la República de Democrática del Congo (RDC) contra las aspiraciones del presidente del país, Joseph Kabila, de perpetuarse en el poder asciende a 75 tras la segunda jornada de manifestaciones, denunció hoy la oposición.

En esta nueva jornada de protestas, organizadas por la coalición opositora Rassemblement, policías y soldados volvieron a cargar contra los manifestantes, informó a Efe Joseph Olenga Nkoy, presidente de las Fuerzas Nacionales Unidas por la Solidaridad (FONUS), integrada en esa plataforma.

"Hemos encontrado un cuerpo esta mañana en una cuneta frente a mi oficina, dos cuerpos carbonizados frente a la sede de la (Unión por la Democracia y el Progreso Social) UDPS en Limete, también cuatro estudiantes muertos por disparos en la Universidad de Kinshasa", dijo Nkoy.

La sede de la UDPS, otro de los partidos de la oposición, fue incendiada esta mañana.

Tras las protestas, una relativa calma ha vuelto a Kinshasa, la capital congolesa, aunque se siguen escuchando disparos de forma esporádica en algunas zonas de la ciudad, donde se ha desplegado un importante número de soldados para apoyar a la Policía.

"Gracias a los militares, hemos podido restablecer el orden en (el barrio de) Kimbaseke, donde ha habido gran tensión entre policías y ciudadanos que han saqueados varios comercios", indicó el portavoz policial, Muana Mputu.

Las últimas cifras de víctimas ofrecidas por el Gobierno congolés son de 17 muertos, entre ellos tres policías.

Por su parte, la presidenta de la Comisión de la Unión Africana (UA), Nkosazana Dlamini Zuma, condenó los "graves excesos ocurridos durante las manifestaciones organizadas por miembros de la oposición".

En un comunicado, la jefa de la UA llamó a los representantes políticos a mostrar "contención" y "responsabilidad", y a dar una oportunidad a la mesa de diálogo que busca una salida a la crisis política congolesa con la celebración de elecciones libres, justas y transparentes.

Algunos miembros de la oposición y de la sociedad civil, que forman parte del proceso de diálogo auspiciado por la UA, apuestan por retrasar las elecciones, pero a condición de que se cree un gobierno de unidad nacional en el que no esté Kabila.

Los manifestantes se han echado a la calle desde ayer para pedir la dimisión de Kabila, que está en el poder desde 2001 y aspira a perpetuarse pese a haber cumplido los dos mandatos que le otorga la Constitución, así como la celebración de elecciones antes de final de año.

Las elecciones presidenciales estaban previstas para diciembre, pero tanto el Gobierno como la Comisión Electoral (CENI) apuestan por retrasar los comicios porque el censo electoral está desfasado, lo que generó grandes críticas entre la oposición.

Rassemblement acusa a Kabila de querer perpetuarse en el poder y asegura que seguirá con las movilizaciones hasta que el presidente dimita y convoque elecciones para la fecha prevista.

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