Aumenta a 207 el número de muertos por sismo en Italia

L'AQUILA, Italia (AP). La cifra de muertos por el peor terremoto en tres décadas en Italia trepó hoy martes a 207 mientras los rescatistas cavaban desesperadamente entre los escombros de los edificios derribados en busca de desaparecidos.

Un intenso remezón hizo salir corriendo a los trabajadores de emergencias de un dormitorio universitario parcialmente derribado, en un recordatorio de que sigue el peligro en la zona sísmica.

El primer ministro Silvio Berlusconi inspeccionó en helicóptero la región devastada y dijo que los esfuerzos de rescate seguirán dos días más, después de los cuales prácticamente no habrá más esperanzas de supervivencia.

Agregó que había 15 desaparecidos.

"Los esfuerzos de rescate seguirán otras 48 horas a partir de hoy hasta tener certeza de que no hay nadie más con vida", dijo Berlusconi a la prensa.

El sismo de magnitud 6,3 se produjo en la ciudad de L'Aquila y pueblos circundantes en las primeras horas del lunes, aplastando edificios y reduciendo manzanas enteras a pilas de escombros y polvo.

Los rescatistas trabajaron durante la noche dentro del dormitorio de cuatro pisos y extrajeron dos cadáveres de entre los escombros. Pero salieron corriendo cuando el remezón de magnitud 4,9 se produjo a las 11.26 de la mañana.

Berlusconi dijo que podrían quedar hasta cuatro estudiantes dentro del dormitorio.

El primer ministro agregó que por lo menos cien del millar de heridos se encuentran en estado grave. Agregó que 190 de las víctimas han sido identificadas.

Los trabajadores de emergencias buscaban a otros sepultados entre los restos en L'Aquila, una ciudad histórica de unos 70.000 habitantes.

Se ha producido una serie de remezones desde el terremoto el lunes temprano, que también dejó a decenas de miles de personas sin hogar. El remezón del martes se sintió más intenso en L'Aquila, una ciudad de tesoros arquitectónicos románicos, góticos, barrocos y renacentistas en un valle rodeado por los montes nevados de los Apeninos.

Dos edificios en Pettino, un suburbio de L'Aquila, se derrumbaron después del remezón, dijeron bomberos a la prensa local. No se cree que hubiera nadie dentro de las dos estructuras.

El remezón se sintió también en el pueblo semidestruido de Onna, a 10 kilómetros (6 millas) de distancia, pero no causó pánico.

Los ancianos, niños y mujeres embarazadas recibieron atención prioritaria en los campamentos con carpas. Otros dormían en automóviles o habían hecho arreglos para alojarse con familiares o en otras casas propias fuera de la zona del terremoto.

Con seis meses de embarazo, la peruana Sandra Padil pasó la noche en una carpa sin otra protección con una temperatura que descendió a 6 grados centígrados (43 Fahrenheit) y que se tornó gélida por el aire húmedo de las montañas.

"Estamos más tranquilos a la intemperie", dijo Padil, de 32 años, que vive en L'Aquila desde 1996. "No tuvimos cobijas y hacía frío, pero al menos esta mañana nos dieron desayuno. Esperemos que esto termine pronto".

El campamento de carpas donde Padil pernoctó era uno de los varios instalados en L'Aquila. Algunos ancianos parecieron desorientados mientras caminaban entre las carpas.

Los grupos de rescate trabajaron durante la noche con luces potentes aunque persistieron los temblores secundarios con la esperanza de encontrar a los desaparecidos. Entre las pilas de escombros había evidencias de vidas destrozadas: ropas rasgadas, animales de peluche rotos y restos de muebles.

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