Aumenta producción de opio en Afganistán

Los afganos producen más amapola para opio que antes y esto amenaza con acabar con los avances que se han logrado para mejorar la salud, la educación y el gobierno de ese empobrecido país, informó el martes la agencia estadounidense encargada de vigilar los gastos en Afganistán.

John Sopko, inspector general especial para la reconstrucción en Afganistán, dijo a una subcomisión de la Cámara de Representantes que el narcotráfico está llegando al sector financiero, lo que provoca una mayor corrupción, y beneficia a los insurgentes talibanes y a las redes criminales. Dijo que ya hay señales de que elementos dentro de las fuerzas de seguridad afganas están haciendo arreglos con las poblaciones rurales para permitir la producción de amapola para construir redes locales de apoyo.

"El aumento del cultivo y el tráfico de drogas es uno de los factores más importantes que hacen que la inversión de Estados Unidos y los donantes internacionales para la reconstrucción de Afganistán esté en peligro", dijo en un discurso.

"Mientras tanto, Estados Unidos y otros países donantes que ayudan a Afganistán en general ha dado a los programas antinarcóticos una prioridad baja, al mismo tiempo que el retiro de las fuerzas estadounidenses y de coalición en 2014 hace aumentar los riesgos de seguridad en el país".

La Oficina de Naciones Unidas contra la Drogas y el Delito dijo que Afganistán produjo casi 3.000 millones de dólares en opio, heroína, morfina y sus derivados el año pasado, casi 2.000 millones más que un año anterior.

Desde el 2002 hasta a marzo de este año, Estados Unidos ha dado más de 7.000 millones de dólares para esfuerzos antinarcóticos y programas de estabilización agrícola en el país, un importante componente de la estrategia estadounidense para reducir la producción de amapola.

La droga hace peligrar los programas de reconstrucción de Estados Unidos en momentos en que el ejército estadounidense retira a sus tropas, lo que dificulta a los trabajadores humanitarios reconstruir y supervisar programas.

"En mis viajes a Afganistán en el 2013 y este año, nadie en la embajada estadounidense ha podido explicarme convincentemente cómo es que los esfuerzos antinarcóticos del gobierno estadounidense están teniendo un impacto importante o cómo lo harán después que la misión de combate encabezada por Estados Unidos termine en diciembre", dijo Sopko.

Sopko dijo que su equipo planea realizar una auditoria completa para revisar cómo se usa el dinero de los contribuyentes estadounidenses en programas contra el tráfico de drogas y si ha sido efectivo.

El inspector dijo que ha hablado con autoridades afganas sobre si el país se convertirá en un país democrático o un estado insurgente.

"Hay una tercera posibilidad", dijo. "Un estado narcocriminal".

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