Ayuda salva vidas de migrantes, dice Sanders

Cuando Carlos Hernández Vásquez, de 16 años, se enfermó en un centro de detención de migrantes en la frontera con México, se le diagnosticó un resfriado, se le dieron medicinas y luego fue enviado de vuelta a su celda, para que se recuperase en un banco de cemento.

Pero Carlos no mejoró. El guatemalteco falleció el 20 de mayo de complicaciones con su resfriado, un claro indicio de que los centros de la Patrulla de Fronteras no están preparados para lidiar con miles de menores.

Hace falta ofrecer mejor atención médica y lugares donde puedan convalecer los niños enfermos, sostuvo el comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza John Sanders en declaraciones a la Associated Press. Es por ello que el Congreso debe aprobar una partida de 4.600 millones de dólares en fondos de emergencia.

De lo contrario, habrá más muertes de niños, afirmó Sanders.

“Lo que ocurrió me impactó profundamente”, expresó Sanders.

Las instalaciones de la Patrulla de Fronteras no son sitios preparados para recibir menores. Son lugares muy básicos, pensados para albergar adultos por poco tiempo. Pero dado que el sistema está desbordado, la Patrulla de Fronteras se ve obligada a retener a menores cinco días o más --mucho más que el máximo de 72 horas contemplado por las regulaciones de esas instalaciones-- porque el organismo del gobierno que se ocupa de los menores que cruzan la frontera también está abrumado. Los niños, por otra parte, deben ser catalogados como “en condiciones de viajar” antes de ser transferidos.

Cuando Carlos se enfermó, la Patrulla de Fronteras tenía unos 2.500 menores bajo su custodia, señaló Sanders. En total, la Patrulla tiene detenidas unas 15.000 personas, a pesar de que sus funcionarios dicen que tiene capacidad para solo 4.000.

“La muerte de un niño es algo terrible, pero es la situación que enfrentamos, porque no hay suficientes fondos... no pueden llevarse a la gente que está bajo nuestra custodia”, dijo Sanders.

El gobierno de Donald Trump tiene dificultades para manejar la creciente cantidad de menores y de familias que cruzan la frontera ilegalmente o piden asilo. Más de 100.000 personas están llegando por mes. Las instalaciones del servicio de inmigración están desbordadas, lo mismo que las organizaciones sin fines de lucro que a menudo se hacen cargo de los migrantes cuando son liberados. Estas cifras aumentaron marcadamente durante la presidencia de Trump a pesar de sus políticas de línea dura hacia la inmigración y el manejo de la frontera.

Además de Carlos, otros cuatro menores murieron desde fines del año pasado tras ser detenidos por la Patrulla de Fronteras. La semana pasada, una muchacha de 17 años a la que se le había hecho una cesárea de emergencia en México fue descubierta en una instalación de Texas con su bebé prematuro.

En el Congreso no hay perspectivas por ahora de que se pongan de acuerdo en torno a reformas profundas a las leyes de inmigración. Como medida de emergencia, la Comisión de Asignaciones Presupuestarias del Senado aprobó una versión modificada de un pedido de fondos de emergencia por 30 votos a favor y uno en contra. La medida será considerada por el Senado en pleno la semana que viene.

Si hay apoyo bipartidista, es previsible que el Senado tome la iniciativa en la redacción de una nueva legislación, que debería ser aprobada antes de que ese cuerpo y la Cámara de Representantes inicien un receso la semana que viene. Una portavoz de la presidenta de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias de la cámara baja, Nita Lowey, dijo que esa comisión tiene listo su propio proyecto y que espera que reciba apoyo de ambos partidos la semana que viene.

La legislación incluye 2.900 millones de dólares para menores no acompañados y 1.300 millones para adultos. No se contemplan nuevos fondos para contratar jueces que puedan acelerar el procesamiento de pedidos de asilo.

En el ínterin, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza instaló una segunda carpa con aire acondicionado para 500 personas en Donna, Texas, luego de que una primera instalación para 500 personas se llenase en el vecino Puente Internacional Donna-Río Grande (Bravo en Estados Unidos). Hay una gran carpa en El Paso y se está construyendo otra en Yuma, Arizona.

Las carpas cuentan con baños, zonas recreativas y lugares para dormir. Hay secciones para hombres, mujeres, familias y niños que viajan solos. Los detenidos duermen en colchonetas.

Un brote de gripe en la instalación donde falleció Carlos hizo que se cerrase temporalmente para que la limpiasen y desinfectasen. Los fondos adicionales ayudarán a costear esos gastos, según Sanders.

El funcionario contempla asimismo pequeñas enfermerías con camas para que los enfermos se puedan recuperar y unidades médicas móviles que puedan llegar rápido a zonas rurales.

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