Calor bate récords en Río de Janeiro

RÍO DE JANEIRO ( AFP). Río de Janeiro experimenta una ola de calor que nada tiene que ver con el Carnaval que comienza este fin de semana y sí con el clima, que deparó a propios y ajenos en la ciudad unos días con las temperaturas más altas de los últimos 50 años, según los meteorólogos.

El agobiante calor hizo que los termómetros marcaran temperaturas seis grados por encima de la media de los veranos australes en la zona, que es de 33,8 grados, de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Meteorología (Inmet).

Con estas temperaturas, por efecto de la humedad, la sensación térmica -la que verdaderamente siente el cuerpo- llega a más de 50 grados, incluso más que en el desierto del Sahara, afirman los especialistas.

" La ola de calor que atraviesa Río puede ser considerada histórica. Febrero es hasta ahora el mes más caluroso de los últimos 50 años", declaró el experto Giovanni Dolif al diario O Globo este miércoles.

El martes, según el diario O Globo, de las 3,258 estaciones monitoreadas por la Organización Meteorológica Mundial, solo una registraba una sensación térmica superior a la de Río que llegó a 46,3 grados: se trata de Ada, una ciudad del este de Ghana, que tenía dos grados más de sensación térmica.

En el Sahara, el resultado de ese índice indicaba 33 grados según el diario.

De acuerdo con los especialistas, el fenómeno climático de " el Niño" contribuye al calentamiento del océano Pacífico lo cual provoca lluvias abundantes en el sur de Brasil -Sao Paulo registró cerca de 50 días consecutivos de precipitaciones- e impide la formación de nubes en Río.

Esta situación podría continuar durante los próximos días de carnaval.

Recién el martes llovió en la ciudad luego de 13 días sin agua.

En tanto, un total de 32 personas de tercera edad residentes en el sur de Brasil murieron debido a la ola de calor en la región, señalaron autoridades sanitarias a la AFP este miércoles.

Las muertes se produjeron entre lunes y martes en la ciudad de Santos, cercana a Sao Paulo (sur), informaron las autoridades de la municipalidad. La mitad de los ancianos murieron en sus casas y la otra mitad en clínicas, indicó una portavoz.