Capital filipina intenta recuperarse tras tifón que mató a 20

MANILA ( AP). Los servicios de emergencia y los residentes en la capital filipina limpiaban la ciudad el miércoles, y reparaban el servicio eléctrico, después de que un devastador tifón desató inundaciones y feroces vientos que mataron al menos a 20 personas y produjeron enormes olas que se estrellaron contra los malecones.

La mayoría de las muertes ocurrieron en la zona metropolitana de Manila y sus alrededores, que ya estaban empapados por las lluvias monzónicas antes de la llegada el martes del tifón Nesat, que trajo más lluvias y ráfagas de viento de hasta 150 kilómetros (93 millas) por hora.

El tifón abandonó Filipinas el miércoles con vientos 120 kph (75 mph) y se prevé que tocará tierra en la isla de Hainan, en China, en la noche del jueves o la madrugada del viernes.

La agencia de desastres de Filipinas dijo que 35 personas seguían desaparecidas y que 108 habían sido rescatadas.

El suministro de energía se restableció gradualmente en el centro de la ciudad, que estaba lleno de basura desparramada y pedazos de bambú arrastrados a la orilla por las mareas de la tormenta. El metro también reanudó sus operaciones.

Algunas áreas todavía estaban inundadas, incluyendo Manila Ocean Park frente a la bahía de Manila y una carretera principal, la avenida Taft. La cercana embajada de Estados Unidos, que estaba inundada el martes, permaneció cerrada.

Benito Ramos, quien dirige la Oficina de Defensa Civil, dijo que las inundaciones estaban descendiendo en muchas áreas a medida que el clima comenzaba a mejorar, pero las regiones al nivel del mar, especialmente en la extensas llanuras productoras de arroz de la isla de Luzón, al norte, seguían bajo el agua.

Santiago Austria, el alcalde de Jaen, una población de cultivos de arroz de 63,000 habitantes en la norteña provincia de Nueva Ecija, suplicó el miércoles por botes para rescatar a muchos pobladores de sus inundadas comunidades y llevarlos a centros de evacuación. Lluvias esporádicas siguieron golpeando a su pueblo, a unos 120 kilómetros (75 millas) al norte de Manila.

" Sólo tenemos cuatro botes, pero hay mucha gente esperando para que la rescaten", dijo Austria a The Associated Press por teléfono celular. " Muchas personas aquí siguen sobre los techos de sus casas. No tenemos suficientes botes para llegar a ellos y entregarles comida".

Las inundaciones también dañaron grandes extensiones de arrozales que pronto iban a estar listos para la cosecha, añadió.

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