Carter se entrevista con disidentes cubanos

LA HABANA ( AP). El ex presidente estadounidense Jimmy Carter inició el miércoles su última jornada en Cuba con una reunión con disidentes.

"Este hombre quiso expresar su solidaridad y su reconocimiento hacia el movimiento de derechos civiles y también a la sociedad civil", dijo el activista Elizardo Sánchez a la salida de su encuentro con el ex mandatario.

"Ojalá su visita sirva, aunque sea un paso, en la normalización de las relaciones bilaterales entre los gobiernos de Washington y La Habana", agregó Sánchez.

Varios opositores entre ellos la bloguera Yoani Sánchez --sin parentesco con Elizardo --, su esposo Reynaldo Escobar y el disidente Oswaldo Payá fueron invitados a visitar a Carter al hotel donde se aloja en La Habana Vieja.

Según la bloguera Sánchez se les pidió discreción sobre el contenido de la reunión, pero "fue un encuentro breve, formal, afectuoso", indicó.

En una reunión separada una hora después --ambas fueron a puertas cerradas-- se convocó a los 12 disidentes liberadados paulatinamente en estos meses gracias a una gestión del gobierno con la iglesia y que decidieron quedarse en el país, mientras otros 40 salieron con rumbo a España--.

Solo 10 de la docena pudieron asistir pues dos viven muy lejos de la capital y no tenían tiempo para llegar, dijo a periodistas Laura Pollán, casada con el ex preso Héctor Maseda y una de las líderes de las Damas de Blanco, la organización que agrupa a las esposas de estos hombres.

En general todos reconocieron haber planteado a Carter sus demandas políticas, como pluripartidismo o acceso comercial liberado a la internet.

Carter y su esposa Roselynn llegaron el lunes y su viaje concluía el miércoles.

El martes el ex gobernante se reunió con el presidente Raúl Castro en el Palacio de la Revolución y posteriormente cenó con él en el centro histórico de la ciudad, constató la AP.

Tanto la fundación que encabeza Carter como el gobierno cubano insistieron en que se trató de una visita privada, pero su llegada se produjo unas semanas después de que el contratista estadounidense Alan Gross fuera condenado a 15 años por realizar "actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado".

Gross, de 61 años, fue arrestado en diciembre de 2009 tras llegar a Cuba con equipamiento de telecomunicaciones ilegales y según las autoridades de la isla es una muestra de las intenciones de Washington, incluso con la administración de Barack Obama, de inmiscuirse en los asuntos internos de la isla.

El contratista trajo el equipamiento a nombre de la Development Associates International (DAI), una empresa que ofrece servicios a la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) que realiza programas de apoyo para la democratización en la isla. Para las autoridades cubanas se trata precisamente de una pantalla para promover y financiar actividades antigubernamentales.

Carter reconoció el martes que había tocado el tema con funcionario de la isla, pero aseguró que el objetivo de su visita no era llevarse a Gross a casa, como reclama su familia.

"Hemos hablado con algunos de los oficiales (cubanos) del caso del señor Gross. No estoy aquí para sacarlo a él del país", dijo Carter en perfecto español el martes al salir de un recorrido por un centro social para ancianos.

Durante sus jornadas en la isla, Carter también visitó a la comunidad judía y al cardenal católico Jaime Ortega.

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