Chicago promete cambios tras duro informe sobre su policía

Las autoridades de Chicago prometieron reformar el Departamento de Policía de la ciudad tras la publicación de un duro informe federal. Sin embargo, el cambio en la Casa Blanca podría abrir un periodo de incertidumbre para el próximo paso clave en el proceso: negociar un plan de mejora con el Departamento de Defensa que sería vinculante ante los tribunales.

Un informe publicado el viernes, en los últimos días del mandato de la secretaria de Justicia Loretta Lynch, determinó que la policía en el segundo departamento de policía más grande del país violó durante años los derechos constitucionales de los habitantes de la ciudad. Las infracciones incluyeron el uso frecuente de la fuerza, disparos a personas que no suponían una amenaza inminente y el empleo de pistolas eléctricas contra otras personas sólo porque se negaron a obedecer órdenes verbales.

El reporte completa una investigación de varios años, una de las dos docenas de pesquisas de derechos civiles sobre cuerpos locales de policía iniciadas por el Departamento de Justicia durante la presidencia de Barack Obama.

Los hallazgos se conocieron apenas una semana antes de que Donald Trump asuma la presidencia del país, lo que pondrá fin a un gobierno demócrata que respaldó con firmeza estas investigaciones internas y dará inicio a uno republicano que ha expresado mucho menos apoyo por las reformas ordenadas a nivel federal en cuerpos de policía con problemas.

El Departamento de Justicia comenzó la investigación de Chicago en diciembre de 2015 tras la difusión de un video tomado por la cámara instalada en el tablero de una patrulla. En las imágenes se ve cómo Laquan McDonald, un joven negro de 17 años y que llevaba una navaja plegable, es baleado cuando se alejaba de la policía.

El video del tiroteo de 2014, que la ciudad trató de mantener en secreto, alentó protestas multitudinarias y costó el puesto al jefe de la policía de la ciudad.

Las conclusiones de la investigación fueron contundentes, enumerando "deficiencias sistemáticas" en el departamento y la administración municipal que incluyeron una formación insuficiente de los agentes y el hecho de que no se exigieron responsabilidades a los policías por mala conducta.

Los agentes pusieron en peligro a los civiles, causaron lesiones y muertes evitables y erosionaron la confianza de la comunidad, que constituye "la piedra angular de la seguridad pública", dijo Vanita Gupta, directora de la división de derechos civiles del Departamento de Justicia.

Las recomendaciones del gobierno federal se conocieron tras un año especialmente cruento en las calles de Chicago. La ciudad registró el año pasado 762 homicidios, la cifra más alta en 20 años y que rebasó el total conjunto de Nueva York y Los Ángeles, las dos ciudades más grandes de Estados Unidos.

El alcalde, Rahm Emanuel, dijo que los resultados de la pesquisa eran un motivo para reflexionar y prometió hacer cambios más allá de las medidas que ya ha tomado la ciudad, como capacitación sobre reducir la tensión en situaciones peligrosas y una aplicación más estricta de las normas sobre el uso de la fuerza.

Autoridades federales y locales han firmado un borrador de reforma, con compromisos para mejorar la transparencia, la formación y las sanciones a agentes que incumplan las normas. El Departamento de Justicia y la ciudad tienen que negociar un acuerdo final de cuyo cumplimiento deberán responder ante los tribunales.

Jonathan Smith, exfiscal de derechos civiles en el Departamento de Justicia que supervisó investigaciones sobre cuerpos policiales, dijo que espera que se alcance el acuerdo pese al cambio de gobierno, dada la relación entre la violencia en Chicago, a la que Trump se ha referido en el pasado, y los problemas del Departamento de Policía.

"En adelante, la gente tendrá que hacer algo, y creo que lo harán", dijo.

Activistas de Black Lives Matter en Chicago mostraron más desconfianza y dijeron no fiarse de que Emanuel cumpla sus promesas de reforma.

"No le creo, como no le creí cuando dijo que no había visto el video de Laquan McDonald antes de que lo viera el público", comentó Arewa Karen Winters, que dijo ser tía bisabuela de Pierre Loury, de 16 años, que murió el año pasado abatido por la policía.

Por su parte, el responsable del sindicato de policía de Chicago dijo que el Departamento de Justicia apresuró la investigación para publicar sus hallazgos antes de que Trump asuma el cargo. En un comunicado enviado minutos antes de la publicación del reporte en internet, el presidente de la Fraternal Order of Police, Dean Angelo, planteó la posibilidad de que la investigación se hubiera visto comprometida por esa restricción de tiempo.

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