China y Rusia suspenden compra de lácteos a NZ

WELLINGTON, Nueva Zelanda (AP). La posibilidad de un brote de botulismo provocó que China y Rusia suspendieran la importación de ciertos productos lácteos de Nueva Zelanda, lo que mella la reputación del país como proveedor de alimentos seguros y de alta calidad.

La empresa neozelandesa Fonterra anunció el sábado que hasta 1.000 toneladas de fórmula láctea infantil, bebidas deportivas y otros productos que se vendieron en siete países podrían estar contaminadas luego de que pruebas realizadas al concentrado de proteína de lactosuero detectaron bacterias que podrían causar botulismo.

El lunes, Fonterra dijo en un comunicado que China había suspendido las importaciones de proteína de lactosuero en polvo y de otro polvo lácteo que se usa para elaborar fórmula láctea infantil.

Agregó que la suspensión no incluye leche en polvo ni otros productos.

Rusia impuso una suspensión a todos los productos lácteos de Nueva Zelanda, aun cuando no recibió ninguno de los productos contaminados, dijo Scott Gallacher, director general interino del Ministerio de Industrias Primarias.

La suspensión impuesta por Rusia y China podría extenderse a otros productos además de los que serán retirados del mercado. La duración de esas suspensiones podría indicar la extensión del daño a la reputación de Nueva Zelanda como fuente de productos lácteos de alta calidad.

Las exportaciones agropecuarias son un importante motor de la economía del país, y China representa su mercado más grande.

Fonterra es la cuarta compañía láctea más grande del mundo, con ingresos anuales de cerca de 16.000 millones de dólares.

No ha habido reportes de enfermos como resultado de la contaminación. Los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos describen el botulismo como una enfermedad paralizante rara pero a veces fatal causada por una neurotoxina.

Los consumidores en China y otros países están dispuestos a pagar extra por la fórmula infantil que se produce en Nueva Zelanda porque el país cuenta con una reputación de limpieza y sanidad. Los consumidores chinos tienen un interés especial después que fórmula láctea contaminada producida en China mató a seis bebés en 2008.

Fonterra dijo que parte de su proteína potencialmente contaminada fue comprada por Coca-Cola y por la compañía australiana Vitaco, pero que sus procesos de manufactura, que incluyen tratamiento a alta temperatura, hacen que sus productos no representen un riesgo.

Coca-Cola dijo en un comunicado que usó 25 kilogramos (55 libras) de la proteína en un lote de jugo Minute Maid Pulpy Milky sabor piña que se vendió en tres provincias de China.

"Autoridades científicas externas y nuestros expertos internos han reconfirmado que nuestros productos son seguros", dijo la compañía. "Esto se debe al proceso de manufactura a ultraalta temperatura que usamos, así como a la baja acidez, que esteriliza el producto final".

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