Coalición afirma que armas usadas en ataque contra Arabia Saudita eran iraníes

Las armas utilizadas en el ataque en Arabia Saudita, que redujo el abastecimiento mundial de petróleo, fueron fabricadas en Irán, afirmó este lunes la coalición dirigida por Riad en Yemen, aumentando los temores de un conflicto regional desatados con las acusaciones de Washington contra Teherán.

Los ataques del fin de semana en Abqaiq, la mayor planta de procesamiento de petróleo del mundo, y el campo petrolífero de Jurais, en el este de Arabia Saudita, hicieron subir los precios del petróleo el lunes.

La ofensiva fue reivindicada por los rebeldes hutíes chiitas de Yemen, un país en guerra en el que Riad interviene al frente de una coalición militar desde 2015, junto al gobierno, para intentar frenar a la rebelión apoyada por Irán.

Pero Washington culpó a Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que "parece" que Irán es responsable, y expresó su determinación para ayudar a Arabia Saudita, pero afirmando que le gustaría "evitar" una guerra con la República islámica.

El secretario de Defensa, Mark Esper, dijo que Estados Unidos va a "defender" al orden internacional de ser debilitado por Irán.

La coalición liderada por Arabia Saudita también apuntó el dedo contra Irán, y señaló que se está investigando el origen de los disparos.

"La investigación sigue y todas las indicaciones muestran que las armas utilizadas provienen de Irán", declaró a la prensa en Riad el portavoz de la coalición, el coronel saudí Turki al Maliki.


El ataque hizo que la producción de petróleo de Arabia Saudita, primer exportador de crudo del mundo y miembro de peso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), se redujera a la mitad.

El presidente iraní, Hasan Rohani, justificó este lunes los ataques, al señalar que Yemen es blanco de bombardeos saudíes.

"El pueblo de Yemen se ha visto obligado a responder. Sólo se defiende", declaró Rohani en Ankara, al concluir una cumbre sobre Siria con sus homólogos ruso y turco, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan.

Los rebeldes hutíes continúan atribuyéndose la autoría de los ataques, y este lunes amenazaron incluso con lanzar otros contra objetivos en Arabia Saudita, un país vecino de Yemen que la rebelión yemenita ha atacado en varias ocasiones desde 2015.

"Tenemos el brazo largo y éste puede alcanzar cualquier lugar en cualquier momento", advirtió el portavoz militar del grupúsculo, Yahiya Saree, dirigiéndose al "régimen saudita".

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo este lunes estar "muy preocupado por el riesgo de escalada" tras el ataque y acusó a Irán de "desestabilizar a todo" Oriente Medio, en entrevista con la AFP en Bagdad.

Putin propuso este lunes a Arabia Saudita que le compre "sistemas de misiles rusos" antiaéreos para "proteger su territorio" y "cualquier sitio de infraestructuras".

Los analistas señalaron que los ataques habían expuesto la vulnerabilidad de las instalaciones petroleras. La infraestructura energética saudita ya fue atacada por los hutíes, sobre todo en mayo y en agosto.

Pero los ataques del sábado fueron de otra envergadura: conllevaron una caída de la mitad de la producción saudita, a la altura de 5,7 millones de barriles diarios, es decir, cerca del 6% del abastecimiento mundial.

Los precios del barril se dispararon. El barril de Brent para entrega en noviembre subió en el mercado de Londres 14,6%; su mayor aumento diario desde que se llevan registros. Su valor de cierre fue de 69,02 dólares. En el mercado de Nueva York el barril de WTI en los contratos a octubre aumentó 14,7%% a 62,90 dólares.

En este contexto, las autoridades sauditas estudian la posibilidad de aplazar la entrada en Bolsa del gigante petrolero Aramco, indicaron el lunes a la AFP fuentes conocedoras del caso.

"Están tratando de examinar los daños. Es una posibilidad pero todavía es muy temprano", declaró una de las fuentes, bajo condición de anonimato.


En un intento por calmar al mercado, el nuevo ministro de Energía saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman, dijo el domingo que el reino usaría sus vastos inventarios para compensar parcialmente la pérdida de producción.

Trump afirmó el lunes que su país no "necesita petróleo ni gas de Oriente Medio" pero prometió "ayudar" a sus aliados. El domingo autorizó el uso de petróleo de las reservas estratégicas del país.

Su secretario de Energía, Rick Perry, intentó frenar la explosión de los precios del crudo al subrayar la "cantidad sustancial de petróleo disponible", dijo que es "prematuro" hablar sobre la necesidad de recurrir a las reservas


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