Costa Rica: paisaje desolador en zona de sismo

VARA BLANCA DE ALAJUELA, Costa Rica (AP). En el poblado de Cinchona de Alajuela, al norte de la capital costarricense, parece que el tiempo se detuvo. Las casas están destruidas, las calles desaparecieron y los sobrevivientes huyeron caminando hundidos en el barro entre cerros y plantaciones hasta un sitio donde los auxiliaran.

La cantidad de desaparecidos crece con cada día que pasa tras el impresionante sismo de 6,1 que estremeció el miércoles la zona central de Costa Rica, con epicentro a 10 kilómetros este del parque nacional Volcán Poás en Alajuela, ubicado a unos 40 kilómetros al norte de la capital.

El último informe oficial de la Cruz Roja contabilizó 13 muertos.

Los expertos consideran que su profundidad de apenas seis kilómetros motivó que fuera sentido con más fuerza y provocara más daños, algo visible en Cinchona y en otros asentamientos ubicados en los alrededores del volcán, como Vara Blanca, donde se encuentra la famosa cascada La Paz.

En ese lugar los socorristas recuperaron tres cuerpos la víspera. Pero imágenes de la televisión mostraban gran cantidad de restos de vehículos, destrozados y lanzados al vacío por la fuerza del agua y la montaña que se vino abajo.

La esperanza de encontrar más personas con vida es poca. Román confirmó que cuadrillas de búsqueda y rescate trabajan el sábado en la recuperación de al menos 10 cuerpos más. Seis quedaron sepultados dentro de un pequeño restaurante por un deslave, otros cuatro están dentro de dos diferentes vehículos.

"Nosotros no podemos contabilizar esos presuntos fallecidos hasta tanto no sean recuperados los restos; pero la unidad canina marcó sitios con restos humanos y los trabajos se concentrarán allí", explicó Román.

De pie, en medio de lo que quedó de su casa en Vara Blanca, Juan Bautista Quesada de 66 años relató a la AP que al momento del sismo estaba dentro de la vivienda.

"La tierra se movió tan duro que no podía sostenerme. La casa se movió como una hamaca y hasta que pasó todo fue que me di cuenta que había sangre en el piso... noté que tenía heridas en la cabeza y el hombro porque el techo me había caído encima", contó mientras miraba lo que quedó de su hogar.

Aunque la ministra de Transportes, Karla González, indicó que apenas 10 kilómetros de vía fueron dañados, explicó que en algunos tramos la carretera desapareció y no hay espacio para construir otra. Así, las obras de reconstrucción consumirán al menos 12 millones de dólares y mucho tiempo.

Eso no contabiliza los daños en 13 acueductos, en las redes de electricidad y en la actividad turística y agrícola.

La Comisión de Emergencias reportó que cinco helicópteros realizaron el viernes 63 viajes a la zona para evacuar al menos a 250 personas de edad avanzada, niños, embarazadas y unos 25 heridos de más gravedad que fueron llevados a centros médicos, principalmente.

Entre los evacuados figuraron cientos de extranjeros de múltiples nacionalidades que llegaron a Costa Rica a vacacionar y se irán con una experiencia de nunca olvidar.

"El camino de pronto se derrumbó frente a nosotros y detrás. Pasamos la noche en una plantación de fresas, con muchas otras personas", relató a periodistas la argentina Silvana López, quien iba en ruta en un vehículo rentado junto a su esposo Eduardo, su hija y dos sobrinos.

Varios gobiernos han ofrecido ayuda. Desde el sábado helicópteros de Colombia y Estados Unidos colaboran con las autoridades y la embajada estadounidense informó de una donación de 50,000 dólares.

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