Crece tensión en Venezuela: gobernadores opositores rechazan subordinación

La oposición venezolana enfrenta el riesgo de perder a sus cinco gobernadores elegidos en los comicios regionales, ante su negativa a subordinarlos a la oficialista Asamblea Constituyente, lo que abre un nuevo frente de conflicto en una crisis política sin miras de solución.

La Constituyente, desconocida por la oposición y por gobiernos de América y Europa, convocó a una sesión este miércoles para juramentar a las máximas autoridades de los 23 estados -18 del oficialismo-, elegidas el domingo en comicios cuestionados por los opositores y por varios países.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) "ante el chantaje de la fraudulenta Constituyente, reitera ante el pueblo de Venezuela y la comunidad internacional que los gobernadores electos solo se someterán al mandato establecido en la Constitución y las leyes", subrayó la coalición opositora en un comunicado.

Maduro convirtió los comicios regionales en una validación de su Constituyente, cuya elección en julio fue acusada de fraudulenta por la MUD y la empresa que proporcionó la tecnología electoral, en tanto dispuso que los gobernadores electos se subordinen a ese órgano, so pena de destitución.

Aún no está claro qué pasará si los gobernadores opositores son destituidos, pero la Constituyente tiene poderes absolutos y seguramente será la que decida cómo serán reemplazados.

Según la ley, los gobernadores deben jurar ante los consejos legislativos regionales, pero los opositores tienen las manos atadas pues la mayoría de éstos son oficialistas.

"Son gobernadores porque el pueblo los eligió, no porque a un consejo legislativo le de la gana juramentarlos o no, y mucho menos a unos locos delirantes que se creen constituyentistas y que nos los reconocen ni en su casa", aseguró el diputado opositor Freddy Guevara.

Los gobernadores opositores correrían la misma suerte que el Parlamento. La MUD arrasó en las legislativas de 2015, pero sus decisiones, con mayoría calificada, fueron anuladas por la justicia, acusada de oficialista.

"Entramos un nuevo capítulo del conflicto. La aspiración de Maduro, por esta vía de carambola, es que le legitimen la Constituyente", declaró a la AFP el politólogo Luis Salamanca.

Los resultados de las elecciones fueron desconocidos por la MUD y cuestionados por Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y una docena de países de América Latina, que piden una auditoría independiente al considerar que el poder electoral sirve al gobierno.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) otorgó al oficialismo este miércoles -tres días después de los comicios- la victoria en el estado Bolívar (fronterizo con Brasil), en medio de denuncias de "fraude" en esa región.

Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres), dijo a la AFP que todo "aleja las posibilidades de un diálogo y augura más sanciones" de la comunidad internacional. Ya la oposición descartó cualquier acercamiento mientras no se realice una auditoría de los comicios.

Estados Unidos, que ya impuso sanciones a Maduro, a varios de sus funcionarios, y al país en el campo económico, no descarta nuevas medidas; mientras que la UE evalúa esa posibilidad.

Pero Maduro asegura que Venezuela tiene el sistema electoral "más perfecto del mundo". El martes dijo que con el mismo CNE se harán los comicios municipales -aún sin fecha- y las presidenciales de fines de 2018.

"Haremos elecciones con o sin oposición", retó Maduro, animado por 54% de votos a nivel nacional que obtuvo el oficialismo pese a que tiene un 80% de impopularidad por la crisis económica.

La oposición, que figuraba favorita en los sondeos, denunció una serie de irregularidades en el proceso, como el uso de papeletas confusas y la reubicación a última hora de centros electorales de zonas donde el voto opositor es mayoritario.

Pero también empezó a reconocer responsibilidades propias. Uno de los principales dirigentes de la MUD, Henry Ramos, a cuyo partido Acción Democrática pertenecen cuatro de los cinco gobernadores opositores electos, admitió que les "afectó terriblemente la abstención".

Según analistas, muchos de sus seguidores pasaron a la MUD la factura por aceptar participar en unos comicios con un árbitro electoral cuestionado y otros no votaron decepcionados por no lograr sacar a Maduro del poder tras cuatro meses de protestas que dejaron 125 muertos entre abril y julio.

"Queremos rescatar la ruta electoral, tenemos que cambiar al CNE y todo ese sistema electoral tramposo", dijo Guevara. Pero añadió que también la MUD debe "pasar a un proceso de revisión real y profunda" de toda su estrategia.

Para el analistas Luis Vicente León, el oficialismo ganó porque se unificó mientras la MUD estaba "fracturada y desanimada", pero aclaró que el resultado habría sido imposible en "una elección transparente".

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