Cristianos ortodoxos de Gaza abren iglesia a refugiados

San Porfirio, la iglesia ortodoxa griega de la ciudad de Gaza está llena a rebosar, pese a su escaso número de fieles, desde que se ha convertido en refugio de cientos de palestinos que han abandonado sus casas a causa de los bombardeos israelíes.

Unas 600 personas, principalmente mujeres y niños, han encontrado asilo en las instalaciones de la iglesia en la ciudad vieja de Gaza, tras huir del infierno de barrios como el de Shejaiya.

La iglesia de San Porfirio y la vecina mezquita han abierto sus puertas en una muestra de solidaridad interconfesional, ofreciendo comida, bebida y alojamiento a los Gazatíes, independiente de su religión.

" Un gran número de mujeres y niños, bebés, no tienen casas", dijo el arzobispo Alexios a la AFP.

" Muchos de ellos tienen sus casas destrozadas. Muchos han resultado heridos o muertos. Intentamos ayudar a esta gente".

Sabah al-Mbyat buscó refugio en la iglesia, tras huir de Shejaiya, donde murieron más de 70 personas el domingo.

Este distrito del ciudad de Gaza ha sido de los más afectados por los bombardeos israelíes, en una de las jornadas más mortíferas de los dos semanas de conflicto entre Israel y los milicianos de Hamas, que controla la Franja de Gaza.

La iglesia es el cuarto lugar al que huyó Mbyat, después de pasar por casa de un familiar, de un vecino y por una escuela gestionada por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA).

UNRWA acoge ahora a más de 100.000 personas en 69 escuelas, pero sus instalaciones están abarrotadas y los suministros se están acabando.

" En la escuela de la ONU nos encontramos a tanta gente, unos encima de los otros", dijo Mbyat.

Luego oyeron que la iglesia acogía a gente. "En la iglesia, nos protegen, nos dan la bienvenida. Nos sentimos un poco más seguros aquí", dijo.

En Gaza hay unos 1.500 cristianos, la mayoría ortodoxos griegos, para una población de mayoría musulmana sunita de 1,7 millón de personas.

La comunidad cristiana de la ciudad de Gaza, como en el resto de Oriente Medio, ha menguado debido al conflicto y al desempleo.

La ciudad tuvo antaño a una importante comunidad cristiana, especialmente durante el mandato británico de Palestina que finalizó en 1948

Anwar Jamal llegó a la iglesia huyendo de Shejaiya en un aterrador via crucis siguiendo a pie una ambulancia.

" Había aviones sobre nosotros, todo ardía a nuestro alrededor. Teníamos tanto miedo, apenas podíamos hablar", dice.

Pero las instalaciones de la iglesia tampoco son inmunes a los bombardeos que han matado a más de 640 palestinos desde que Israel lanzó el pasado 8 de julio la ofensiva para poner fin a los disparos de cohetes desde la franja.

Unos cinco o seis bombardeos alcanzaron la zona de la iglesia y la mezquita el lunes por la noche, justo cuando la gente se preparaba para el iftar, la ruptura del ayuno durante el Ramadán, según el arzobispo Alexios.

" La situación era tremenda, la gente gritaba, las mujeres, los niños", indicó y añadió que una guardería de la mezquita y el cementerio de la iglesia resultaron afectados.

Muchos de los refugiados en la iglesia están enfermos, las condiciones son cada vez más funestas en los vencidarios atacados.

El doctor Hasan Ezedin presta su asistencia voluntaria en una habitación de la iglesia, donde distribuye medicina y se ocupa de los enfermos.

" Los casos que vemos son principalmente entre los niños. Tienen diarrea severa, problemas respiratorios, algunos están conmocionados y completamente catatónicos", dijo a la AFP.

El arzobispo Alexios dijo que la iglesia se mantendrá abierta para quienes buscan refugio.

" Juntos, cristianos y musulmanes son una sola familia, la nación Palestina, por lo tanto, tratamos de ayudar a los nuestros para que tenga un lugar donde quedarse", dijo el arzobispo, ciudadano griego que vive desde hace más de una década en Gaza.


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Es momento de sentir, nuevamente, la adrenalina. #PonteC7