No solo Cuba y Venezuela se quejan por informe de EEUU

Bogotá (EFE). El informe anual del Departamento de Estado sobre la situación de los derechos humanos en el mundo motivó el esperado rechazo de los Gobiernos de Cuba y Venezuela, pero tampoco cayó bien al de Colombia, considerado cercano a Estados Unidos.

"Es de una dureza que es injusta", afirmó hoy en Bogotá la canciller colombiana, María Ángela Holguín, quien se quejó de que a los que hacen estos informes les cuesta reconocer cuando en un país hay "mejoría".

"Con el tema de los informes de derechos humanos yo siento que hay, en medio de todo, tanta injusticia, porque reconocer los esfuerzos que se hacen les cuesta un trabajo", se lamentó la canciller en declaraciones a La W Radio.

Holguín anunció que el Gobierno colombiano responderá "argumento por argumento" a las observaciones sobre Colombia que se hacen en el informe, donde se apunta a "la impunidad y un deficiente sistema judicial, la corrupción y la discriminación social" como los problemas más graves del país en materia de derechos humanos.

El Gobierno de Panamá calificó hoy como un "aporte" y la "sugerencia" de un "amigo" las denuncias de Estados Unidos sobre violación de los derechos humanos en este país centroamericano.

"Es el aporte y la sugerencia de un gobierno amigo, no es un mandato (...) que nosotros vamos a evaluar, y en aquellos aspectos que consideremos que el informe es objetivo, mejoraremos", dijo a los periodistas el canciller panameño, Roberto Henríquez.

En su informe anual, el Departamento de Estados Unidos señaló que en Panamá hubo en 2011 abuso de autoridad, inefectividad judicial, corrupción y falta de libertad de expresión.

"Ese informe en cuanto a Panamá en el año 2011 tiene cosas buenas, reconoce avances en Panamá sobre ciertos temas y también puntualiza algunos temas donde aún está débil", comentó Henríquez antes de reunirse con el nuevo embajador estadounidense, Jonathan Farrar, para "revisar juntos la agenda" bilateral.

El mismo jueves, día en que fue divulgado el informe de Derechos Humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos correspondiente a 2011, los Gobiernos de Cuba y Venezuela, los cuales reciben duras críticas en ese análisis, reaccionaron con evidente malestar.

El Gobierno de Venezuela rechazó "de forma categórica y contundente" el informe, consideró "escandaloso" que EE.UU. pretenda erigirse en "juez planetario" y advirtió de que lo que calificó como un acto de "agresión al pueblo venezolano" no puede "sino deteriorar las mermadas relaciones" bilaterales y constituye "un obstáculo infranqueable para un diálogo político respetuoso".

Sin responder a las denuncias del informe sobre Venezuela, que se centran en una creciente "concentración de poder" por parte del Gobierno, la Cancillería acusó a EE.UU. de no aceptar "la mayor parte de los instrumentos del Sistema Universal de promoción y protección de derechos humanos", ni mecanismos de supervisión y control.

Por su parte, el Gobierno cubano denunció que las "mentiras y tergiversaciones" de ese documento solo pretenden "justificar" la "cruel política de bloqueo" de EE.UU. contra Cuba.

La Cancillería cubana también se planteó cómo el Gobierno estadounidense "se arroga el derecho a emitir" tales informes, "desconociendo su propio récord de abusos dentro de su país y en el mundo".En cuanto al contenido del informe, Josefina Vidal, directora del Ministerio de Relaciones Exteriores para los asuntos relacionados con Estados Unidos, señala que "no tiene nada que ver con la situación real de los derechos humanos" en la isla.

"Cuba ha hecho una contribución fundamental al respeto de los derechos humanos en el país y en el mundo", sostiene.

Según la Cancillería cubana, "muchos de los derechos que los cubanos disfrutan y tienen asegurados constituyen una quimera para la mayoría de la población del planeta, incluyendo una parte importante de la de Estados Unidos".

"Lo mismo sucede a escala internacional, donde la presencia de Cuba en otros países solo puede asociarse a la labor humanitaria de curar y enseñar, en contraste con las aventuras agresivas e intervencionistas de EE.UU. que continúan causando víctimas inocentes entre la población civil de muchas naciones", añade.

El informe de EE.UU. sobre la situación de derechos humanos en el mundo denuncia que la represión de las libertades en Cuba es "sistémica" y que en 2011 se manifestó en "amenazas gubernamentales, intimidación, acoso y detenciones para evitar que los ciudadanos se reunieran libremente" así como en "arrestos arbitrarios".

En El Salvador, el ministro de Seguridad, David Munguía Payés, aseguró hoy que pese a los señalamientos de Estados Unidos sobre la violencia en su país "ha habido un mejoramiento de la seguridad aquí en el país a partir de los primeros meses de este año" y recordó la disminución de homicidios y la depuración de elementos corruptos de la Policía Nacional Civil (PNC) y del sistema penitenciario.

El informe estadounidense señaló que uno de los principales problemas del país fue la corrupción generalizada, particularmente en el sistema judicial, y precisó que la "debilidad en la justicia y en las fuerzas de seguridad" llevó a un alto nivel de impunidad.

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