Debate presidencial: una noche de contrastes

WASHINGTON (AP). Un demócrata liberal, contra un conservador republicano. Uno alto, joven y negro. El otro bajo, más viejo y blanco.

Fue una noche de contrastes la del viernes, cuando Barack Obama y John McCain participaron en el primero de tres debates de la campaña presidencial.

Sólo coincidieron en la falta de ejemplos concretos, en la repetición de sus temas de campaña y en la absoluta incapacidad para responder de manera directa a una pregunta.

¿Quien ganó? Eso habrá que dejarlo a los potenciales votantes, que deberán decidir cómo evalúan el temperamento y tono de cada candidato.

Cuando la voz de McCain se alzó con indignación para discutir temas candentes como la guerra en Irak, la confrontación con Irán o el paquete de rescate financiero del Tesoro de Estados Unidos ¿se mostró apasionado o intolerante? Cuando Obama explicó la necesidad de reunirse con líderes de otros países ¿consideraron los espectadores que era un candidato que reflexiona en los tópicos, o que es simplemente una persona distante?

El debate, que se concentró en la política exterior, parecía favorecer a McCain y representar un gran desafío para Obama. Pero el senador por Illinois logró defender su terreno, y mostró una cómoda comprensión del tema, pese a su juventud. También lo hizo McCain, pero todos esperaban eso del senador por Arizona, ya en su cuarto período en la Cámara Alta.

Al iniciarse el debate, el moderador Jim Lehrer acicateó a ambos rivales a discutir entre ellos. Después de todo, era la primera ocasión de responder directamente a las preguntas del otro luego de meses de críticas a través de medios de comunicación.

Al cabo de algunas preguntas, el debate ganó en intensidad, aunque nunca se perdió la cortesía en los 90 minutos que se prolongó la discusión.

McCain encontró numerosas maneras de rotular a su rival como un liberal, mientras Obama insistía en que McCain era una prolongación del cuerpo de George W. Bush.

"Es difícil llegar al otro lado del pasillo (en el Congreso) cuando se está tan a la izquierda", dijo McCain al aludir a Obama. Y al discutirse Irak y Afganistán, Obama mencionó "al senador McCain y al presidente Bush" en la misma frase.

En ocasiones, ambos candidatos trataron de mantener la compostura, aunque no disimularon la aversión por el otro.

Cuando Obama criticó las propuestas impositivas de McCain y lo acusó de querer dar a empresas petroleras otros 4.000 millones de dólares en exenciones, McCain sonrió, y dijo, "Con todo el respeto debido, usted ya les dio (esas exenciones) a las empresas petroleras".

Y cuando McCain criticó la posición de Obama sobre la estrategia de incrementar los soldados norteamericanos en Irak durante el año pasado, Obama se sonrió con suficiencia y murmuró de manera reiterada, "Eso no es cierto".

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